Nos contaron3 de abril de 2017

La Siempre Viva Vive

La obra fue inaugurada el 13 de diciembre 2015 en el centro historico de la ciudad de Mexico. El origen del proyecto lo suscitó una epidemia de influenza que afectaba a la capital en 2010. Comentan los artistas : Las autoridades pensaron que era una medida necesaria llamar a los habitantes a evitar besarse, abrazarse y darse la mano como prevención o control de contagios. Esto nos preocupó tanto, era tan desolador que los besos y los abrazos quedaran proscritos, que decidimos hacer un arte que abrazara , que uniera, que besara a la gente…. Y así nació La Siempre Viva Vive para el espacio público. El universo artístico de Marisa Lara y Arturo Guerrero no ha cesado de manifestar su capacidad inventiva. Primero individualmente, después de a dos bajo el nombre de Siameses Company, en una fusión brillantemente productiva, ellos han demostrado que su reflexión es solo comparable al imaginario desbordante que la acompaña y le da forma. Sin descanso y sin límites. Al mismo tiempo crítico, poético y humorístico, su universo es muy a menudo lúdico. Para los dos artistas el trabajo creador no es solamente un desafío, es también un juego. Para ellos, la narración no es un simple discurso al servicio de una idea, es también un deseo de entrar en diálogo con el espectador para realizar una obra estética "relacional" al alcance de todos. Sin olvidar que si el disfrute estético contribuye al placer del encuentro, también estimula la memoria y la reflexión provocando sorprendentes interrogaciones. Estos cuatro "objetos no identificados", esculturas participativas aunque también "lugares de vida" efímeros, iluminan por su alegre locura, teñida a veces de nostalgia, un espacio urbano donde la humanidad y la estética son permanentemente amenazadas. A la vez simples y complejas en sus estructuras y construcción, las cuatro esculturas en metal pintado requirieron meses de búsqueda tanto de las proporciones como de la ergonomía, tanto de los colores como de los temas elegidos, la tridimensionalidad y la ocupación del espacio, el recorte de la piezas…. para desembocar en aquello que podría asemejarse a un libro abierto, a disfrutar sin límites. En esta escenografía de lo cotidiano concebida bajo el signo de la dualidad, toda una cosmogonía animal e íntima (perro y gato entre otras) acompaña el ciudadano apurado o el flâneur que aprovecha este espacio lúdico y alegre, concebido para ser compartido, para sentarse y gozar de un instante placentero robado al paso inexorable del tiempo.
La Siempre Viva Vive | artnexus