En la Capilla de San José, donde se expone arte sacro del siglo XIX y XX, se desarrolla un diálogo entre las pinturas de Juliana Ríos Martínez y la obra cumbre del padre Santiago Páramo, S. J. Las obras de Ríos reflejan la espiritualidad y los matices culturales de su contexto en Villanueva, La Guajira. Esta región está impregnada de la ancestralidad del pueblo wayúu, las huellas del colonialismo, la migración europea, los procesos de esclavización, el extractivismo y el narcotráfico. Sin embargo, La Guajira es también un testimonio de resistencia étnica y espiritual, con sincretismos que siguen prosperando hoy en día. Un ejemplo notable es la devoción a la figura milagrosa de la Virgen de los Remedios, cuyo culto se originó en el siglo XVII, cuando se cree que detuvo el avance del mar sobre Riohacha en 1683.
"La promesa peregrina" presenta una serie de pinturas que retratan la celebración anual de la Virgen de los Remedios, que tiene lugar cada 2 de febrero en Riohacha. Estas obras plasman la vida cotidiana y las tradiciones del pueblo guajiro, profundamente arraigadas en el entorno que dio forma a Ríos. Así, la Capilla de San José se convierte en un lugar de encuentro entre dos momentos históricos diferentes, la monumentalidad del padre Páramo, S. J., y, otro, las representaciones contemporáneas de Ríos.
“La promesa peregrina” de Juliana Ríos Martínez, organizada por el Museo Colonial, estará hasta el 29 de junio en la Capilla San José, en la iglesia de San Ignacio (Cl. 10 #6-27, Bogotá D. C.).