Nuevo Espacio9 de junio de 2010

La hora del TEA

Tenerife Espacio de las Artes, TEA, es mucho más que un museo. Inaugurado antes de terminar 2008, su proyecto se viene gestando desde hace 13 años. Sede de una biblioteca fuera de lo común, un centro de fotografía de importante trayectoria, y un nuevo espacio museográfico (el Instituto Óscar Domínguez), el TEA sigue y desafía los patrones de los mejores centros de arte contemporáneo en el mundo. Además es una obra de urbanismo clave para el casco histórico y cultural de Santa Cruz de Tenerife, cuna de una faceta determinante del movimiento surrealista español. Desde el 31 de octubre de 2008, Tenerife cuenta con un ambicioso y estratégico espacio para el arte, lo cual, sin duda, asciende a su capital, Santa Cruz de Tenerife, a un nuevo y superior escalón en el circuito de la cultura internacional. Ya el año 2003 fue testigo de la apertura del Auditorio de Tenerife, emblemática obra arquitectónica diseñada para la ciudad por Carlos Calatrava, y cinco años más tarde el estudio suizo de los arquitectos Jacques Herzog y Pierre de Meuron inauguró sendas nuevas intervenciones urbanas en la ciudad canaria: la remodelación de la Plaza España y el TEA. Una deuda histórica El arte en Tenerife se apoya sobre una sólida plataforma histórica protagonizada por un movimiento de vanguardia cuya expresión se hizo sentir durante los años 30, no sólo en la isla, sino traspasando las más exigentes fronteras culturales y marcando pauta en el mundo del arte del mundo en aquel momento. Gaceta de Arte (38 ediciones entre febrero de 1932 y junio de 1936), constituyó una de las revistas fundamentales de las vanguardias artísticas españolas y europeas, bajo la dirección de Eduardo Westerdahl, acompañado de un equipo de redacción de renombre intelectual, entre ellos, Domingo Pérez Minik, Pedro García Cabrera, Domingo López Torres, Óscar Pestana Ramos, Emeterio Gutiérrez Albelo y Agustín Espinosa. Además de las valiosas colaboraciones de Le Corbusier, Gertrude Stein, Tristán Tzara, Jean Cassou, Herbert Read, André Breton, Paul Éluard, Benjamín Péret, etc. Era una época en que Canarias y varios isleños fueron referentes para el mundo del arte internacional bajo un determinante y precursor discurso surrealista. Óscar Domínguez, canario con largas estadías parisinas, está a la cabeza de una importante obra surrealista junto a otros pintores y escritores compatriotas como Juan Ismael, Emeterio Gutiérrez Albelo, Pedro García Cabrera, Domingo López Torres y Agustín Espinosa. Son los años en que se presenta la célebre Exposición Surrealista en el Ateneo de la capital tinerfeña (mayo de 1935), con la presencia de los surrealistas franceses invitados por el equipo de Gaceta de Arte, entre ellos, André Breton, quienes tras su fructífero encuentro en la isla publicaron un Manifiesto Surrealista francés-canario publicado en el Bulletin International du Surréalisme. Todo este recordatorio no es más ni menos que una de las deudas que quiere saldar la actualidad con el pasado, como recompensa por su importante peso específico, y retribuyendo a Tenerife hoy en día con un espacio que rinde homenaje a las bases sobre las que se construye, que no son otras que la del arte universal y su proyección social como termómetro sensible, crítico y revelador sobre la época que vivimos. En este sentido, el TEA pretende ser un espacio para la vanguardia, a la vez que para el reconocimiento y difusión de la obra de Óscar Domínguez, alrededor de la cual se ramifican diversos puntos de vista que integran la obra de otros tantos artistas con alguna afinidad. Una larga historia Hace 13 años, en 1995, se concibe el IODACC (Instituto Óscar Domínguez de Arte y Cultura Contemporánea), hoy TEA (Tenerife Espacio de las Artes), uno de los proyectos culturales mejor planteados y con una visionaria expectativa de futuro para la isla de Tenerife. Su denominación original, en la que Óscar Domínguez bautizaba el centro, se debe a varias razones para con el pintor q...
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