Exposición16 de mayo de 2022

La esencia de un cuadro. Una exposición olfativa

El olfato, obra de Jan Brueghel el Viejo y Rubens, protagoniza “La esencia de un cuadro. Una exposición olfativa”, comisariada por Alejandro Vergara, Jefe de Conservación de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo Nacional del Prado, y Gregorio Sola, Perfumista senior de Puig y Académico de la Academia del Perfume, quien ha creado diez fragancias relacionadas con elementos presentes en la pintura.
Con el patrocinio tecnológico de Samsung y la colaboración especial de la Fundación Academia del Perfume y la tecnología olfativa AirParfum desarrollada por Puig, el perfumista Gregorio Sola ha creado diez fragancias relacionadas con elementos presentes en la obra El olfato, parte de la serie de Los cinco sentidos que Jan Brueghel el Viejo pintó en 1617 y 1618, y en las que las figuras alegóricas fueron realizadas por su amigo Rubens.
La tecnología AirParfum, desarrollada por Puig y exclusiva en el mundo de la perfumería, permite oler hasta cien fragancias distintas sin saturar el olfato, respetando la identidad y los matices de cada perfume. Mediante los cuatro difusores en los monitores táctiles de Samsung disponibles en la sala, los visitantes podrán oler los elementos del siglo XVII presentes en el cuadro.
La obra de Brueghel evoca el jardín de plantas y árboles singulares que Isabel Clara Eugenia y su marido tenían en Bruselas a principios del siglo XVII, que representa más de ochenta especies de plantas y flores, algunos animales asociados con el olfato, como el perro sabueso o la civeta, y una serie de objetos relacionados con el mundo del perfume, así como guantes perfumados, recipientes con sustancias aromáticas, un ambientador que se calienta en un suntuoso brasero y alambiques para destilar las esencias.
Los objetos que se ven en estas escenas reflejan el coleccionismo y el gusto de las Cortes europeas de la época. En 1636 los cinco cuadros estaban en Madrid, en la colección del rey Felipe IV. Los instaló en una sala decorada con dos estanterías de ébano y bronce, junto con cuadros atribuidos a Durero, Tiziano y Patinir, entre otros.
Las fragancias disponibles en la exposición son: Alegoría, un perfume creado por Gregorio Sola, se inspira en el ramillete de flores que huele la figura alegórica del olfato, pintada por Rubens; Guantes evoca un guante perfumado de ámbar, según una fórmula de 1696, que consiste en resinas, bálsamos, maderas y esencias de flores, en compañía del acorde de cuero fino. Las élites en la Edad Moderna perfumaban los guantes para enmascarar el mal olor del curtido y tener cerca un olor agradable. Higuera interpreta el olor vegetal, húmedo, verde y refrescante de la sombra de una higuera en un día de verano. Jazmín huele diferente por la mañana y por la noche, cuando es más opulento. Como otras plantas que se ven en el cuadro, es una importación procedente de lugares más cálidos. Rosas, la más reconocible de todas las flores. Se necesitan trescientas mil flores, recogidas a mano al amanecer, para tener un kilo de su esencia. Jan Brueghel pintó ocho variedades de rosas, entre ellas, la centifolia y la damascena, las más utilizadas en perfumería. Lirio es, probablemente, la materia prima más cara de la perfumería, con un valor superior al doble del oro, debido a su complejo y lento proceso de elaboración. Narciso, el utilizado en perfumería, se cultiva principalmente en la región francesa de Aubrac, y se cosecha a finales de mayo y principios de junio. En la época de Jan Brueghel, la esencia se obtenía por destilación. Actualmente se adquiere por extracción con solventes, lo que permite producir más aceite esencial. Civeta: este animal tiene una bolsa entre las patas traseras, de la que se extraía una sustancia resinosa, la algalia, usada antiguamente en perfumería. Su olor es fuerte, a animal, casi a excremento. Nardo: el utilizado en esa época era de origen indio y muy costoso; el que se empleaba en perfumería cuando se pintó el cuadro procede de México. En la actualidad, su coste puede superar los 10.000 €/kg. Debido a su fuerza e intensidad, la esencia del nardo en un perfume realza el carácter de otras notas florales.
La esencia de un cuadro. Una exposición olfativa
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