Nos contaron12 de noviembre de 2021

La Ciudad de las Artes

Inspirados en la voluntad y el proyecto de Diego Rivera, después de cuatro años de remodelación y ampliación, el Museo Anahuacalli inauguró sus nuevos espacios del proyecto de “Remodelación, ampliación y Construcción de Espacio del Museo Anahuacalli”, con los cuales propone actividades que vinculan al museo con su comunidad, y busca insertarse dentro de las diversas disciplinas y corrientes del arte contemporáneo.
La historia del Anahuacalli comenzó en 1941, cuando Diego Rivera compró los accidentados terrenos de San Pablo Tepetlapa. Tras la violenta explosión del volcán Xitle, la lava cubrió una buena parte del sur de la ciudad, incluida esta área, transformando el paisaje y, con esto, la flora y fauna (en un terreno irregular y pedregoso). En los 40 mil metros cuadrados de terreno, el artista mexicano construyó una enorme edificación que recuerda a una pirámide mesoamericana. Esta se convirtió en su taller personal y el hogar de su impresionante colección de piezas prehispánicas. Diego Rivera, además de muralista, fue un asiduo coleccionista. Logró juntar alrededor de 60 mil piezas de diversas regiones de México. En 1957 Diego Rivera falleció sin poder concluir su obra, pero su hija Ruth Rivera y su amigo Juan O’Gorman, lograron concluir el Museo Anahuacalli en 1964.
El muralista mexicano deseaba hacer un proyecto grande que apoyara la conservación del patrimonio mexicano y a su vez sirviera como espacio para ideas colectivas; esto lo dejó escrito en su texto “Exposición para un proyecto para la Ciudad de las Artes” (1945-1950), en el que sostenía que el Anahuacalli debía conjuntar varios edificios y plazas:
•Un Museo de Arte Mexicano en Acción, que constaría de nueve recintos.
•Un gran local de exposiciones permanentes.
•Una enorme plaza de mil metros por cada lado, con un escenario en el centro, donde se presentarían espectáculos de danza, teatro y celebraciones indígenas y civiles, de manera que ahí se concentraran todas las fiestas populares de los distintos lugares del país.
•Alrededor de esta plaza, soportales de techo plano, de estilo prehispánico, alojarían talleres de artesanos situados en los cuatro puntos cardinales, de acuerdo a las regiones del país.
•Rodeando a la plaza, se contaría con museos de Arquitectura, Música y Danza, al igual que foros de conciertos, teatro experimental y cine. En estos recintos habría talleres gratuitos para artistas.
•La construcción respetaría los desniveles del terreno, que le darían “un especialísimo carácter y una gran belleza”. La idea de Diego era sacar a los jóvenes de las escuelas para vincularlos con el arte popular, de manera que el Anahuacalli fuera auténticamente una comunidad dedicada al arte.
Los arquitectos responsables fueron Mauricio Rocha Iturbide, hijo de la reconocida fotógrafa Graciela Iturbide y el arquitecto Manuel Rocha. En declaraciones, Rocha comentó que lo complicado fue incorporar varios discursos en una sola edificación: “Queríamos hacer una obra que dialogara con el Museo Anahuacalli. Un lugar que respetara el entorno, que fuera amable, que cada uno de los componentes se integrara como una sola pieza. El mayor reto fue hacer una obra contemporánea que compaginara con Diego Rivera, Juan O’Gorman y Ruth Rivera”.
El proyectó se desarrolló en lo que era el jardín del museo, un espacio de 2.300 metros, donde se construyeron trece nuevas infraestructuras culturales, entre las que destacan el Salón de Danza y Movimiento, un Mirador, la Plazuela Ruth, los foros abiertos al aire libre, que se conectan perfectamente con la piedra volcánica del sitio (Piedra y Máquinas). También contará con los espacios Cubo, Creación y Experimentación, la Bodega O’Gorman, los patios Las Piedras, Palo Loco, Helechos y Las Moras.
En las nuevas instalaciones se ofrecerán talleres de formación artística, medioambiental y multidisciplinaria, así como cursos presenciales de fotografía urbana, acuarela y paisaje, dibujo de piezas prehispánicas, herbolaria especializada, medicina tradicional mexicana. Sin faltar los de Huertos Urbanos y cuidados de plantas del Pedregal, Arte floral japonés Kokedamas, Lombricomposta y Cultivo de hongos. Además, el programa incluirá algunas propuestas de educación en línea como los talleres de Separación de Basura y Compostaje, y activación del Códice Badiano.
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