La exposición “Juan Pablo Echeverri: identidad perdida” se presentó en Between Bridges (Berlín) hasta el 29 de abril y se presenta en James Fuentes (Nueva York) desde el 7 de junio al 29 de julio.
Curada por Wolfgang Tillmans, junto con una amiga cercana al artista colombiano y su familia, se expone el trabajo de las últimas tres décadas del artista. La muestra está planteada como un tributo al artista, que murió de manera repentina el año pasado a causa de malaria, y como una forma de dar a conocer su trabajo en otros espacios. El curador describe el trabajo de Echeverri como “una obra que no ha recibido su merecida atención, dada su importancia e innovación”.
La serie principal, Miss Fotojapón, es una colección de más de 8.000 autorretratos tomados todos los días en una cabina para fotografías de pasaportes, entre 1998 y 2022. Algunas de las fotografías muestran a Echeverri disfrazado o personificando un personaje, y otras parecen solo parte de una rutina o revelan una prenda de vestir que se había puesto diez años antes en otra fotografía. De alguna manera, esta serie se convierte en un discurso sobre las fases de una persona, a través de una aproximación cruda y compleja como es la fotografía para un pasaporte.
La exposición incluye otras series como MUTILady (2003), futuroSEXtraños (2016), MascuLady (2006), Around the World in 80 Grays (2017-2015). La obra de Echeverri materializa una sensibilidad hacia la fotografía y sus usos sociales, como identificaciones, o actualmente como la evidencia de un perfil en las redes sociales. Así, se entremezclan los avances de la comunicación, la cultura visual, la cultura de consumo y la imagen como una expresión política.