El Museum Haus Konstruktiv presenta una amplia exposición individual de José Dávila, curada por Sabine Schaschl. La muestra incluye nuevas obras pictóricas y escultóricas que Dávila combina, comprometiéndose de manera concienzuda con la estructura arquitectónica del museo.
“Memoria de un movimiento telúrico” nos recuerda que cualquier movimiento (telúrico), por leve que sea, puede hacer colapsar una estructura estática bien equilibrada. En este sentido, la exposición también hace referencia a la situación global actual, en la que los desarrollos sociopolíticos, ecológicos o económicos pueden desviarse con rapidez.
A José Dávila le interesan el espacio, las leyes matemáticas y los fenómenos físicos. Así, su obra se caracteriza por jugar con la gravedad y la aparente ingravidez, con la estática y la dinámica, las fuerzas de tensión y compresión, y esos momentos precarios antes de que algo se derrumbe. Además, incorpora materiales naturales y fabricados industrialmente.