Ciudad Bolívar, Venezuela, 1923 Jesús Rafael Soto, tras una infancia en la que ya revelaba su inclinación a las artes, ingresa en 1942 en la Escuela de Bellas Artes de Caracas donde toma los primeros contactos con el arte moderno y se convierte en 1947, con sólo veinticuatro años, en director de la Escuela de Bellas Artes de Maracaibo. Después de una primera exposición individual en el Atelier Libre de Arte de Caracas, en 1949, Soto se instala en París, donde pasa a seguir los debates alrededor del arte abstracto. Mientras busca definir los rumbos de su propio lenguaje, el artista trabaja como músico de cabaret, expone por primera vez en el Salon des Réaliteés Nouvelles de París explorando en las obras de esta etapa la idea de ritmo y progresión. Avanzando en el uso de nuevos materiales incorpora la tridimensionalidad en sus obras de la serie Métamorphose que son admiradas en 1954 por Vasarely, hecho que lo lleva a exponer en 1955 en la Galerie Denise René junto a nombres como Calder, Marcel Duchamp, Tinguely y del propio Vasarely, entre otros. Inspirado por la Machine optique de Duchamp el artista decide intentar hacer que sus imágenes se muevan pero sin el uso de un motor, realizando sus primeras experiencias rumbo a cierto cinetismo visual. En 1956 expone por primera vez individualmente en París y participa del Festival d¿Art d¿Avant-Garde, en la Unité d¿habitation de Le Colorbusier en Marsella, donde toma contacto con Yves Klein; expone al año siguiente en el Museo de Bellas Artes de Caracas donde instala, en la Ciudad Universitaria, una Estrutura Cinética. Participando en 1959 por primera vez de una exposición colectiva con el grupo Zero, en 1960 obtiene el Premio Nacional de Pintura de Venezuela. Presente en la exposición de arte cinético Bewogen Beweging, en el Stedelijk Museum de Amsterdam, en 1961, Soto sigue participando de las manifestaciones en torno del grupo Zero, acercándose también al grupo Nouvelle Tendance. Exponiendo en Nueva York en 1965, en la Kootz Gallery, Soto ve por primera vez, en el Museum of Modern Art, la obra Quadrado branco sobre fundo branco, de Malévitch, y en 1966 realiza en la Bienal de Venecia uno de sus primeros penetrables, participando en 1967 de la exposición Lumière et Mouvement, en el Musée d¿Art Moderno de París. En 1968 se realiza una primera retrospectiva de su trabajo fuera de Caracas, que recorre Suiza, Alemania, Bélgica y Francia. Artista definitivamente consagrado, Jesús Rafael Soto viene desde entonces desarrollando nuevos trabajos, muchas veces en interacción con espacios arquitecturales específicos, y participando de innumerables exposiciones, realizando incluso algunos trabajos escenográficos. En 1987 el artista tiene una obra suya instalada de modo permanente en la entrada del Centre Georges Pompidou, en París. Habiendo participado aún de innumerables ediciones de la Bienal Internacional de San Pablo, en 2002 la Dan Galería realizó una exposición sobre su obra. Figura clave del denominado arte cinético, Jesús Rafael Soto inventa una especie de geometría dinámica, que cuenta con nuevas maneras de activar la sensibilidad del espectador, en obras que se integran frecuentemente al propio espacio arquitectural. Después de trillar una experimentación de carácter matérico, Soto orientó su trabajo rumbo a un mayor refinamiento y sutileza, buscando, en sus propias palabras, transformar los elementos materiales en luz, compartiendo de este modo, sobre todo con sus penetrables, una determinada vertiente constructiva y conceptual del arte latinoamericano, al cual se acercan también, en Brasil, artistas como Lygia Clark y Hélio Oiticica.