Hasta el 26 de septiembre del 2021, el TEA Tenerife Espacio de las Artes presenta las exposiciones “Jardín Satélite” y “Para que haya fiesta tiene que danzar el bosque”. Ambas exposiciones atienden cuestiones vitales para nuestro tiempo desde perspectivas divergentes, que aluden a las ideas de lo natural vs. artificial. Se propuso un diseño espacial integrando dos espacios expositivos, el Centro de Documentación El Rectángulo (Espacio de artes en vivo y actividades públicas) y la Biblioteca de Arte, para repensar la propia capacidad del TEA como lugar en el que estar.
“Jardín Satélite”, curada por Gilberto González y Silvia Navarro Martín, ahonda en la idea de jardín como una metáfora de las ensoñaciones de nuestra especie y plantea una reflexión sobre el concepto de naturaleza. El director insular de Cultura, Alejandro Krawietz, explicó que esta muestra “logra, a través de la temática del jardín, interrogar el mundo contemporáneo desde ámbitos muy transversales. La idea del antropoceno, de la sostenibilidad, está presente en la idea de jardín, pero también lo están otros conceptos quizá menos evidentes como, por ejemplo, la idea de lo real o lo irreal”.
Gilberto González señaló que TEA pretende con esta exposición preguntar por el propio concepto de naturaleza. Así, las obras de Álvaro Urbano (Madrid), Cristóbal Tabares (Tenerife), Samuel M. Delgado (Tenerife) & Helena Girón (Santiago de Compostela), Michal BarOr (Israel), Marinella Pirelli (Italia), Martin Howse (Reino Unido), Martin Llavaneras (El Segrià), Andrea Carrillo (México), Yosi Negrín (Tenerife), Jonas Mekas (Lituania) y Anónimas, “nos remiten a toda la problemática que nos atraviesa”.
“Para que haya fiesta tiene que danzar el bosque” es un proyecto curado por Michy Marxuach, en colaboración con múltiples voces transhemisféricas, e invita a percibir las señales y a abrir una conversación con el bosque y, de este modo, aprender juntos maneras para una transición de solidaridad y protección planetaria. La muestra propone cruces, concentración y diseminación para trazar caminos y encuentros entre diversos procesos artísticos. Su voluntad es la de ofrecer un espacio de diálogo que, durante el proceso de la exposición, siga añadiendo voces y participaciones.
La exposición está integrada por una veintena de proyectos multidisciplinares, y también ofrece una selección de obras de la colección de TEA. De modo que obras de Andreu Alfaro, José Ramón Anda, María Belén Morales, Joaquín Rubio Camín, Martín Chirino, Esperanza D’Ors, José Luis Fajardo, Jorge González, José Herrera, Walter Marchietti, Aurelia Muñoz, Stipo Pranyko y Eusebio Sempere dialogan con algunos de los proyectos expuestos.
Entre los artistas participantes se encuentran Carla Zacagnini (Argentina), Cecilia Vicuña (Chile), Chris Marker y Alain Resnais (Francia), Dominique Ratton, Ensayos (Christy Gast, Camila Marambio, Rosario Ureta, Alejandra Figueroa, Hemany, Carolina León Valdebenito, Gabriela Mataloni, Nicole Püschel, Antonieta Eguren, Adriana Urciuolo, Bárbara Saavedra, Carolina Saquel, Caitlin Franzmann, Hemany Molina, Carla Macchiavello, Denise Milstein y Randi Nygård), Florian Dombois, Jochi Melero, Mónica Rodríguez, Onda Corta (Néstor Delgado y Maria Laura Benavente) y Transhemisférica (Jonatan Habib Engqvist, Luis Berríos-Negrón, Maria Kamilla Larsen,Taru Elfving y Michy Marxuach).
Por otra parte, es de resaltar que esta exposición contiene múltiples piezas sonoras que los visitantes podrán escuchar directamente a través de sus propios móviles, por lo que se recomienda traer auriculares.