Coordinación: Paulo Vinicio Filho
Editado por: Editora de Livros Cobogó, Río de Janeiro
Edición bilingüe portugués/inglés
2018
Iole de Freitas corpo/espaço (cuerpo/espacio) es un importante proyecto editorial que documenta la trayectoria de esta destacada artista brasilera. Nace en Belo Horizonte (1945) y viaja a Río de Janeiro a los siete años. Es allí donde toma las primeras clases de pintura, en el Museu de Arte Moderna, y desarrolla el gusto por la danza, disciplina que practica por veinte años y que marca su interés por el espacio y el movimiento, intrínsecamente ligados a su obra plástica. Igualmente aprende joyería y tejido y estudia diseño en la Escola Superior de Desehho Industrial. En 1970 viaja a Italia, donde realiza películas experimentales y secuencias fotográficas, consideradas sus primeras expresiones en el campo de las artes visuales.
El libro comienza con un primer ensayo, escrito por el coordinador del proyecto, Paulo Venancio Filho, que presenta un resumen detallado de la trayectoria de la artista, a modo de introducción. En primera instancia, ubica a Iole de Freitas en el contexto de la vanguardia europea, específicamente en Milán (Italia), en la década de los setenta. “Milán concentró una nueva energía artística que reunió a artistas de varias generaciones, como Lucio Fontana, Piero Manzoni y los recién llegados de Arte Povera. En ese momento de la historia se estaba llevando a cabo un vasto repertorio de experimentos, reclamando una variedad de procesos, técnicas y materiales hasta ahora marginales de la modernidad artística. Surgieron prácticas heterodoxas, innovadoras y experimentales para caracterizar el arte contemporáneo. [...] cada artista respondió a su manera, encontrando sus propios procesos de trabajo específicos y verdaderamente únicos. Y no solo procesos, sino técnicas, materiales, formas, etc., desprovistos de límites, normas o reglas, lenguajes y posibilidades de investigación artística multiplicados”1. Es allí donde Iole de Freitas desarrolla sus primeras investigaciones en los campos de la cinematografía y la fotografía, a través de los cuales analiza el movimiento, en particular, la acción corporal, así como las emociones que esta conlleva, tales como la tensión, la ansiedad y el miedo. Según la artista, “mi lenguaje surgió a través de una emergencia desesperada. Expresarme, construir un idioma e insertarlo dentro de un medio cultural activo era urgente”2.
La primera parte de la monografía, titulada “Una artista de la vanguardia europea” (1972-1981), documenta este periodo experimental, en el cual Iole de Freitas se filma y se fotografía a sí misma para descubrir las fuerzas que caracterizan inercia y movimiento. Al principio se proyecta anónimamente sobre distintas superficies, incluidos paredes, espejos y telas. Mediante los cortes a estas últimas y la aparición del cuchillo en la obra, la artista crea juegos entre distintos planos que liberan el cuerpo a nivel espacial y a la vez transmiten emociones como el miedo y la sorpresa.
A partir de este proceso investigativo, en el que trabaja lo corpóreo en una forma íntima y personal estrechamente ligada a su experiencia en el campo de la danza, surgen las primeras esculturas a través de las cuales transfiere a piezas hechas con tubos de caucho, alambre y malla metálica las tensiones y contorsiones exploradas inicialmente en el trabajo cinematográfico. El texto “Iole de Freitas - la imagen multiplicada” (1978) de Lucy Lippard acompaña el material visual, que incluye fotogramas de las películas, secuencias fotográficas y anotaciones originales de la artista.
La segunda parte del libro, “El cuerpo de la escultura” (1981-1999), documenta las primeras dos décadas de su trabajo escultórico. Inicialmente, los elementos que utilizaba en sus películas, como el objeto cortante y la tela, se materializan en la creación de armazones de alambre cargados de tensión y energía, los cuales evolucionan fluidamente. La utilización de la malla metálica da mayor maleabilidad y transparencia a obras que, poco a poco, van creciendo en tamaño hasta convertirse en enormes instalaciones realizadas con malla de latón o acero que trascienden el espacio en el que son expuestas. Como indica Venancio Filho, “el movimiento de los pliegues, las ondulaciones y las volutas imprimen en la escultura un tránsito conflictivo de tensiones y distensiones, imponiendo una suma que se resuelve en una cohesión final que es el límite de su expansión física”3.
Dibujos preparatorios y fotos de la artista realizando sus esculturas acompañan la selección de imágenes que ilustran esta segunda etapa, documentada además con cinco textos históricos: “Yo no sé” de Paulo Sergio Duarte (1984), “Fluidos concretos” de Ronaldo Brito (1988), “Delicadeza traumática” de Paulo Venancio Filho (1990), “Inquietud infinita” de Paulo Venancio Filho (1991) y “Entre lugar y paso” de Rodrigo Naves (1994).
La tercera parte de la monografía, “El cuerpo es la arquitectura” (1999-2018), documenta una obra que se apropia de espacios exteriores y públicos. La primera construcción de esta serie, “Dora Maar en la piscina” (1999), se basa en las dimensiones de los vértices del piso de una piscina, en la cual varillas de acero distorsionadas son proyectadas a una altura de doce metros de alto. Iole de Freitas utiliza por primera vez láminas de policarbonato esmerilado, un material que seguirá usando posteriormente por sus cualidades maleables y visuales.
Una de las obras icónicas de esta etapa es la instalación realizada en documenta 12, en Kassel (Alemania), en 2017, en la que la artista establece la continuidad entre la obra expuesta en las galerías del Museo Fridericianum y la enorme construcción de acero inoxidable y cristal policarbonato que instala en la fachada del edificio. Los textos “Documenta 12” (2007) de Manuela Ammer y “Cielo interior” (2000) de Sônia Salzstein documentan este tercer periodo.
A modo de conclusión, el libro incluye el ensayo “Pliegue curvo” de Elisa Byington, en el que la autora hace un resumen de la evolución del trabajo de Iole de Freitas, recalca su obsesión por el movimiento, destaca la importancia de la participación del espectador en la percepción de la obra e introduce la serie más reciente realizada en acero blanco pintado. Según Byington, en esta última “[...] el peso permanece impreso en el corazón del material, revelando también su presencia en la sombra densa que las superficies de torsión se proyectan sobre sí mismas, enfatizando intermitentemente las intenciones arquitectónicas como si aspiraran a migrar a otra escala”.4
NOTAS
1. Paulo Venancio Filho, “Iole de Freitas corpo/espaço”, Iole de Freitas corpo/espaço (Río de Janeiro, Cobogó, 2018), p. 10.
2. Iole de Freitas, entrevistada en Suzy Muniz, ed. Iole de Freitas: O desenho da fala (2012), p. 69. Citada por Paulo Venancio Filho, “Iole de Freitas corpo/espaço”, Iole de Freitas corpo/espaço (Río de Janeiro, Cobogó, 2018), p. 10.
3. Venancio Filho, p. 22.
4. Elisa Byington. “Dobradura curva”, p. 244.