Entre el 29 de agosto y el 5 de octubre se realizó en el Instituto Tomie Ohtake, en São Paulo, la exposición "Historias mestizas", con la curaduría de Adriano Pedrosa y Lilia Schwarcz. Antropóloga y profesora de la Universidad de São Paulo, la curadora tiene a su haber una extensa investigación sobre las relaciones entre cultura, imagen y asuntos raciales en el Brasil, siendo autora de algunos de los libros esenciales para esa temática, como "El espectáculo de las razas" (1993). En tanto que, aunque el currículo reciente de Pedrosa señale curadorías fuera del Brasil, como la de la Bienal de Istambul (2011), no debemos olvidar su co-curaduría en la célebre "Bienal de la Antropofagia", en São Paulo, bajo la curaduría general de Paulo Herkenhoff. Como el mismo título lo plantea, tensionando el tema, la exposición gira en torno de la idea del mestizaje en el Brasil - entre las Historias (con H mayúscula y con la pretensión de ser oficiales) y las historias, las narrativas cercanas a la ficción y a la fabulación que también giran en torno a los debates raciales en el Brasil. Se puede aproximar la exposición a un texto clásico de un científico alemán, Karl Friederich von Martius, que se titula "Cómo se debe escribir la Historia del Brasil" (1845). Generalmente se recuerda este texto por basar parte de su argumentación en la concepción de tres grandes razas que darían sustancia a la joven nación brasilera - según el autor, "la de color cobrizo, o americana, la blanca o caucásica, y en fin la negra o etíope. Del encuentro, de la mezcla, de las relaciones mutuas y cambios de esas tres razas, se formó la población actual, cuya historia, por eso mismo, tiene un cuño muy particular". El proyecto curatorial parece enfocarse justamente en torno de una arqueología de ese "cuño muy particular" del Brasil. ¿De qué manera un extenso conjunto de narrativas colonialistas que percibía la cultura brasilera como fruto de una mezcla nada pura entre diversas etnias apareció e insiste en aparecer a través de imágenes de temporalidades y geografías distintas? En lugar de reiterar el enunciado de von Martius, Pedrosa y Schwarcz me parecen más preocupados por, a través de una encomiable investigación, intentar desconstruir esa lectura simplista y lugar común de lo que sería el origen del "pueblo brasilero" Para ello, nada más justo que pensar en salas de exposición que se basan en tópicos constantes de la producción de imágenes sobre el Brasil, como "Ritos y religiones", "Tramas y grafismos", además de "Máscaras y retratos". En una expografía que dialoga ampliamente con las propuestas recientes de Paulo Herkenhoff en el Museo de Arte de Rio, se convidaba al espectador a adentrarse en espacios permeados por imágenes friccionadas - como decía el anuncio de la exposición - que invitaban a un diálogo por la distancia histórica y por el contraste entre materias y contenido Por otro lado, esa configuración del espacio que podría ser vista como "warburguiana" acarrea otra implicaciones: hasta qué punto el público consigue aprehender las especificidades históricas de las imágenes yuxtapuestas en las salas de exposición? Apenas como uno entre varios ejemplos posibles, las obras de cuño indigenista y modernista de Vicente do Rêgo Monteriro se encuentran pr...