El Museo Guggenheim Bilbao en colaboración con la Fondation Beyeler realizarán en mayo, la exposición de Henri Rousseau. Este artista revolucionó la pintura de su época utilizando formas novedosas de construir el mundo visual que tuvieron una gran influencia en los jóvenes artistas de su tiempo. Por esta razón el Museo Guggenheim de Bilbao rinde homenaje Rousseau con una exposición que señala en el centenario de su fallecimiento, la relevancia de este artista francés como uno de los principales precursores del arte moderno. Esta muestra presenta alrededor de cuarenta obras, organizadas tanto de forma temática como cronológica, presentando significativas yuxtaposiciones de pinturas con la intención de subrayar las claves estéticas de la obra del artista francés: la combinación de aspectos de la civilización y la naturaleza en una sola imagen, tanto en las pinturas de escenas exóticas como en contextos locales franceses; o la distribución cuasi simétrica y hierática de las figuras, animales, plantas y otros elementos en escenas de temática muy diferente. Esta variedad temática fue tratada por el artista de una forma original e inaudita para su época. El estilo peculiar de Rousseu consistía en crear composiciones mediante el método de ¿cortar y pegar¿ elementos independientes preexistentes. Este proceso compositivo, que podría considerarse un collage pintado, sirvió de fuente de inspiración para artistas de la vanguardia como Picasso, Léger y Max Ernst. La exposición muestra las yuxtaposiciones pictóricas que reflejan claramente las cualidades surrealistas de la obra de Rousseau y, al mismo tiempo, ayudan a que el espectador perciba la unidad conceptual en obras que parecen muy diferentes entre sí, pero que únicamente lo son desde el punto de vista temático.