En un comunicado oficial el museo Henie Onstad Kunstsenter –ubicado en Høvikodden (Noruega)– anunció como ganador del Lise Wilhelmsen Art Award 2021 al artista salvadoreño Guadalupe Maravilla. Elegido por un jurado internacional compuesto por María Inés Rodríguez, editora de Tropical Papers y curadora del MASP, São Paulo; Michelle Kuo, curadora de pintura y escultura de The Marlene Hess, en el MoMA, Nueva York; Elvira Dyangani Ose, directora de The Showroom, Londres, y directora del MACBA, Barcelona; Paulina Rider Wilhelmsen, miembro del Tate International Council y fundadora del LWAAP y Wilstar Social Impact, Oslo; Caroline Ugelstad, curadora jefe del Henie Onstad Kunstsenter, Oslo; y Tone Hansen, directora del Henie Onstad Kunstsenter y fundadora del LWAAP.
Guadalupe Maravilla (El Salvador, 1976) es un artista visual que trabaja y vive en Brooklyn (Nueva York). En 1984, cuando tenía ocho años, emigró solo a Estados Unidos, siendo así parte de la primera ola de menores que huyeron de la Guerra Civil en El Salvador, sin acompañamiento e indocumentados. Maravilla se convirtió en ciudadano de Estados Unidos a los 27 años. En 2016, y en honor a su padre, indocumentado, que utiliza Maravilla como apellido, cambió su nombre de nacimiento de Irvin Morazán a Guadalupe Maravilla. Siendo ya adulto, le diagnosticaron cáncer, y fue tratado con radiación y quimioterapia; además, empleó sus propias prácticas de sanación, y finalmente se curó. Ambos acontecimientos han ejercido un gran impacto en la práctica artística de Maravilla, y están presentes en sus obras.
El Lise Wilhelmsen Art Award otorga un premio de 100.000 USD a un artista distinguido cuyo trabajo inspirará y motivará a las generaciones futuras a la participación y la responsabilidad social. Además, otorga una asignación económica para incluir la obra del artista en la colección del Henie Onstad, que tendrá una exposición individual que se presentará en el Henie Onstad Kunstsenter desde el 14 de enero hasta el 30 de abril de 2022.
Maravilla crea performances, videos, esculturas y dibujos que incorporan su ascendencia centroamericana precolombina, mitología personal y autobiografía. A través de su práctica de estudio multidisciplinar, Maravilla traza la historia de su desplazamiento, cuestionando paralelismos entre las culturas precolombinas y la política fronteriza global.
Con respecto a su elección, el jurado mencionó: “La práctica interdisciplinaria de Guadalupe Maravilla hace constante referencia a sus vivencias de exilio y enfermedad, migración y sanación, identidad y desplazamiento. Aun así, la obra de Maravilla es mucho más que su vida. Basándose en narrativas personales, pero aventurándose de forma abundante en mitologías precolombinas, memoria colectiva, historia geopolítica y cultura material, el artista construye obras de arte que actúan. Sus esculturas y construcciones elaboradas también son herramientas performativas. Colabora con otros para crear dibujos interactivos en la pared. Ha coreografiado el coro de una pandilla de motociclistas, y ha cruzado el río Grande usando una de sus obras de arte como dispositivo de flotación. Cuando Nueva York se convirtió en el epicentro de la pandemia de coronavirus, Maravilla organizó trabajos de ayuda mutua en toda la ciudad, abasteciendo a los grupos de indocumentados e inmigrantes con comida y dinero, una continuación de su compromiso continuo con la comunidad de inmigrantes”.
Guadalupe Maravilla es el segundo ganador de este Premio, El Lise Wilhelmsen Art Award, que se otorga cada dos años; tiene como objetivo marcar un hito significativo en la carrera de un artista, y representa un compromiso financiero. Este premio es fruto de la asociación entre la familia de Lise, Arne Wilhelmsen y el Henie Onstad Kunstsenter. Se estableció con la intención de continuar y honrar el compromiso de Lise Wilhelmsen (1936-2019) con las artes visuales.