Exposición20 de febrero de 2015

Grabado y Modernidad

El Brasil cuenta con una amplia gama de excelentes artistas que se dedicaron y se dedican al grabado, a veces no exclusivamente, más si prioritariamente. 201 obras de 54 de entre ellos están en la exposición de la Estación Pinacoteca, inaugurada el 15 de noviembre del 2014 y prevista hasta octubre del 2016. Con el propósito didáctico de presentar un panorama de la historia de esta disciplina, la muestra cubre el período que va de 1920 a 1960, cuando se dieron el surgimiento y la consolidación del modernismo en el país. Se trata del resultado de una extensa investigación en la colección de la Pinacoteca, que cuenta actualmente con cerca de tres mil grabados. El equipo de la institución ha dedicado gran atención al estudio y exhibición del grabado, dedicando un espacio exclusivo para este fin en el tercer piso de la estación Pinacoteca – el Gabinete de Grabado Guita y José Mindlin. La curaduría está firmada por Carlos Martins y reúne obras de íconos como Oswaldo Goeldi, Fayga Ostrower, Lasar Segall, Samson Flexor, Lívio Abramo, Marcelo Grassmann, Aldemir Martins, Regina Silveira, Carlos Scliar, Odetto Guersoni y Athur Luiz Piza, entre otros. En sus comienzos, en un Brasil que carecía de los recursos materiales adecuados, el grabado exigía de los pioneros creatividad para producir los trabajos y son comunes las crónicas sobre el uso de cilindros de máquinas lavarropas para improvisar prensas, el aprovechamiento de gubias xilográficas hasta el límite de su vida útil, y la adaptación de instrumentos de una técnica para su empleo en otra. Pese a todas estas limitaciones, los grabados tienen una fuerza expresiva que se ajustaba bien a los contrastes sociales que servían de tema para muchos de estos artistas; además de un mayor acceso al mercado, con valores más bajos si comparados con los de las obras únicas, dada su condición de objeto de arte reproducible. En la época seleccionada para esta exposición, los grabados llegaron, en algunas oportunidades, a ser usados por sus creadores como moneda de cambio en transacciones cotidianas. Uno de los aspectos importantes de la exposición es la integración de grabado y literatura, como en la serie concebida por Goeldi para ilustrar "Mar Muerto", del escritor Jorge Amado. Estas obras nunca llegaron a integrarse con la novela, y solo fueron publicadas en 1967, seis años después de la muerte del artista. También se pueden ver las imágenes creadas por Livio Abramo para ilustrar "Por el Sertón", libro de cuentos de Afonso Arinos de Mello Franco, lanzado en 1949. Otro punto enfatizado en Grabado y Modernidad es la importancia del grabado popular, usado en la literatura de cordel, y su influencia sobre los modernistas, en especial el pernambucano Gilvan Samico, que llevó para el mundo de la alta cultura esta expresión artística usada para contar historias cotidianas, mitos y leyendas del pueblo nordestino. Parar representar esta modalidad, la curaduría le dio espacio al cordelista José Costa Leite, con sus 14 imágenes que narran los pasos de la Pasión de Cristo. Desde lo figurativo hasta los experimentos con matrices y soportes, temáticas y lenguajes, la selección ofrece un panorama amplio y variado de la trayectoria modernista del grabado en el Brasil.
Grabado y Modernidad

Gallery

Imagen 1 - Grabado y Modernidad
Grabado y Modernidad | artnexus