Nota de Arte20 de noviembre de 2014

Georgina Quintana

Al exponer en la Capilla de Dómina del Templo de Santo Domingo, en Oaxaca, Georgina Quintana continua actualizando su lenguaje de género que planteara siendo una de las jóvenes creadoras de los años ochentas en México. La artista integró las reflexiones hacia el pasado prehispánico y hacia la Nueva España, a través del códice Florentino y del códice de la Cruz Badiano. El contíguo Jardín del Templo de Santo Domingo motivó dibujos para los libros de artista y los codices. Los objetos de madera recortada y pintada -rinden homenaje a la riqueza del arte popular de Oaxaca. Armonía e inquietud coexisten en la exposición. Georgina Quintana trabaja simultáneamente lo perdurable y lo efímero. La exposición está elaborada en diversos medios, formatos y soportes; en éstos predominan la tela, la madera y el papel. La artista no limita su trabajo a las superficies permanentes sino que incursiona en los muros con dibujos que expanden el concepto de algunas de sus obras, -sabiendo que los dibujos en los muros de instituciones y galerías están destinados a desaparecer al final de cada exposición. En Del Jardín a los Códices, desarrolla una posible traspolación: los espectadores pueden sentirse los personajes pintados invitados a usar el astrolabio, el telescopio o la balanza. En sus planteos personales dentro de la obra de género introduce el "olán", un formato propio en la tela pintada y dibujada, que ni es la tela restirada en un bastidor, ni la tela sin restirar sino que es la tela enduida, dibujada y pintada, con agregado de hojales metálicos para colgar la obra creando cierto movimientos. Es un aporte tridimensional a la disciplina pictórica y al tema de género. Otra innovación se da en la pintura de telas superpuestas donde opacidad y transparencia articulan mayor o menor percepción de la obra. Estas realizaciones de Georgina Quintana van más allá de las técnicas mixtas, son resoluciones deconstructivas. En las pinturas, la figura femenina alude a ciertas mujeres que pudieron haber tenido interés en la ciencia, el estudio celeste y las especies vegetales. Bien sabido es que son contadísimas quienes pudieron asomarse a esos territorios y siempre fue a escondidas. De esa manera, cada obra aproxima posibles secretos que la historia revela de tiempo en tiempo. Esta exposición se integra a la celebración del setentaycinco aniversario del Instituto Nacional de Antropología e Historia al que pertenece Santo Domingo. Asimismo, Del Jardín a los Códices se diferencia de las exposiciones individuales de Georgina Quintana del 2012 al presente: la monumental instalación interactiva en el Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental en la ciudad de México, y la instalación, pinturas y juguetes en el Museo d Arte de Querétaro. En Oaxaca, la artista se centra en esa dimensión íntima de la capilla. La línea autoral enlaza las obras y conduce la mirada de plantas a instrumentos y a laberintos.
Georgina Quintana
Georgina Quintana | artnexus