En 1985 se fundó en la ciudad de Punta del Este (Uruguay) la Galería Sur, convirtiéndose desde sus inicios en un lugar de encuentro para artistas y público interesados en el arte. Definió inicialmente su perfil expositivo alrededor de las vanguardias artísticas del Río de la Plata entre las décadas de 1920 y 1940, y amplió progresivamente estos límites temporales para exponer también arte contemporáneo.
Entre los maestros del arte moderno latinoamericano, se destacan Torres García, Barradas, Berni, Lam, Matta, Botero, Figari, Gurvich, Di Cavalcanti, Portinari, Segall y Diego Rivera, así como artistas participantes de los movimientos de Arte Concreto y Cinético del Río de la Plata. Ha representado en paralelo a importantes artistas contemporáneos como Pablo Atchugarry, Eduardo Cardozo, Marcelo Legrand, Ignacio Iturria, Wifredo Díaz Valdez y Octavio Podestá, entre otros.
A lo largo de su trayectoria, Galería Sur ha participó en múltiples ferias de arte, organizando más de 120 muestras acompañadas de catálogos y libros.
Los fundadores del espacio Jorge Castillo y su hijo Martín ,actual director de la galería, dieron especial proyección tanto en Uruguay como en el exterior a la obra de Torres García, al punto que presentaron once exposiciones del maestro.
La frase pronunciada por Torres en 1935 al volver de Europa, “nuestro norte es el sur […]. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quieren en el resto del mundo”, queda visualizada en el logo de la galería. La cercana relación de Jorge Castillo con la familia del artista posibilitó que su esposa, Manolita Piña de Torres, autorizara que la nueva galería utilizara el mapa invertido de América.
Ese interés por profundizar en el conocimiento y difusión de la obra de Torres hizo que para celebrar los 35 años de la creación de la Galería Sur, se programara la muestra “Torres García. Un universo vanguardista”, exposición que reunió setenta obras pertenecientes a diferentes épocas de su producción: retratos de comienzos del siglo XX, paisajes rurales, juguetes y ejemplos de sus obras constructivas.
Lograr ese representativo recorrido que daba cuenta de momentos tan diversos en su trabajo significó apelar a coleccionistas locales e internacionales. Entre las obras expuestas estaba Puerto metafísico, mural de gran formato pintado por Torres en 1947, ejemplo de una de sus pinturas portuarias, pieza que se salvó porque no estaba entre las pinturas que se perdieron en el incendio que se produjo en 1978 en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro, donde se quemaron más de setenta obras del artista.
En paralelo a la muestra, se editó un libro-catálogo, escrito por el investigador y ensayista Gabriel Peluffo Linari, quien propone un recorrido por la obra del maestro, incorporando un estudio en el que analiza etapas significativas de la trayectoria de Torres García, entre las décadas de 1890 y 1940.