Kunsthalle Lissabon presenta “Táctiles”, la primera exposición individual en Portugal del artista costarricense Federico Herrero.
Táctiles es una pintura site-specific en la que las estructuras arquitectónicas y la práctica del artista emergen espontáneamente con los colores del propio espacio, insertando paisajes dentro de paisajes y creando algo que parece haber estado siempre allí. Herrero captura la naturaleza fragmentada y multifacética de los paisajes urbanos en unos pocos elementos, representando el momento preciso y transmitiendo un sentido único de duración, incluidas su continua evolución y su adaptación a los factores externos.
Herrero es conocido por sus pinturas coloridas y juguetonas; su investigación esconde sus raíces en el urbanismo y la observación precisa de los paisajes, las ciudades y todas las formas y todos los colores que los habitan. Influido por las figuras de la vida cotidiana, el artista abraza la libertad en la que los colores, las formas y la cultura chocan, para crear un lenguaje libre de bocetos e ideas. Sin embargo, en la investigación de Herrero nada se deja al azar, ya que parte de un sentimiento para construir una poesía visual influenciada por el expresionismo abstracto, llegando muchas veces a un planteamiento monumental.
Federico Herrero (San José, 1978) vive y trabaja en su ciudad natal; recibió el Premio Artista Joven en la 49a Bienal de Venecia (2001). Su trabajo se encuentra en la colección permanente de numerosas instituciones, incluidas la Tate Modern (Londres, Reino Unido); el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid, España), y el Museo Guggenheim (Nueva York).