Extender los horizontes del arte para provocar otros sentidos, más allá de la visión. Este es uno de los principios objetivos de las obras de Ernesto Neto. Se conoce al artista carioca por usar materiales que apelan al tacto, al olfato y a la percepción espacial. En muchos de sus trabajos utiliza materiales de diferentes texturas, empleados en composiciones que desafían las percepciones de peso y resistencia, comprometiendo, con frecuencia, todo el espacio expositivo e invitando al espectador a interactuar con la obra, que se convierte en una presencia orgánica que dialoga con el cuerpo del público y contrasta con la dureza usual de las líneas arquitectónicas de los lugares de exhibición. Tejidos leves y transparentes parecidos a medias finas, sin embargo con una resistencia capaz de soportar pesos considerables, se llenan con especies de diferentes colores y olores; mallas de trama abierta que dejan entrever diferentes "rellenos" se usan en diversas configuraciones, con el fin de proporcionar al visitante espacios de convivencia e interacción táctil con la obra, que se convierte entonces en sala de visita, una biblioteca, o un escenario para discusiones sobre cualquier tema que venga a la mente. En detrimento de los materiales considerados nobles, Ernesto Neto privilegia aquellos de nuestro cotidiano – condimentos (pimienta negra, achiote (Bixa Orellana), azafrán), caramelos y dulces, artículos vendidos por vendedores ambulantes, hilos de crochet. El impulso que rige esta escogencia es siempre el de empujar al espectador hacia adentro de la obra. El proyecto "Parquecito Lage", de la Escuela de Artes Visuales del Parque Lage, fue concebido para traer al sitio instalaciones de diferentes artistas, que permanecerán por tres meses en el área destinada al público infantil, acompañando las estaciones del año, a fin de proporcionar a los pequeños usuarios un contacto lúdico con el arte contemporáneo. La obra Caminando en el Camino, de Ernesto Neto, abierta al público el 8 de junio de este año, inauguró el proyecto. Fue tal el éxito, que la institución decidió dejarla en permanencia en el local; las demás obras serán instaladas en otros puntos del parquecito. Originalmente creada en el 2010 para una individual del artista en la Galería Hayward de Londres, la intervención fue concebida para ser vivenciada. Se trata de un muro bajo de cemento que rodea dos árboles - un ficus europeo y una palma brasilera. Localizada en el área de juegos, entre balanzas y columpios, el sendero estimula a los niños a caminar sobre ella, aproximando los universos del juego, de la experimentación activa del arte y del contacto con la naturaleza. En una reciente declaración sobre su instalación, el artista dijo: "cuando niño, me gustaba andar por las muretas de las jardineras. Todavía me gusta, al límite del cuerpo caminando subiendo y bajando bordeando el borde. Dos células-amibas se encontraron. En los núcleos la vida, un árbol, una palmera, entidades vivas, cuerpo de nuestro cuerpo…" Ernesto Neto nació en Rio de Janeiro en 1964 y frecuentó los cursos de la Escuela de Artes Visuales del Parque Lage en los años 80. Privilegiando siempre trabajos tridimensionales, tejió su trayectoria explorando cada vez más la interactividad y el uso de materiales inusuales, transformando sus creaciones en impactantes experiencias multi-sensoriales.