Forrest Fenn, un comerciante de arte y antigüedades de Nuevo México y arqueólogo aficionado, enterró hace una década un tesoro con joyas, oro y artefactos que superaban los dos millones de dólares. Desde que lo escondió en Rocky Mountains, miles de cazadores de tesoros intentaron encontrarlo. Fenn anunció la noticia en su sitio web el domingo. "Estaba bajo un toldo de estrellas dentro de la abundante vegetación de Rocky Mountains. No se había movido del lugar donde lo escondí hace más de diez años", escribió. "Así que la búsqueda ha terminado".
El comerciante de antigüedades, al crear la búsqueda por el tesoro, escondió pistas sobre la ubicación del tesoro en sus memorias, The Thrill of the Chase, publicado en 2010, con un poema de veinticuatro líneas que invitaba a buscar el cofre de bronce románico del siglo XIII. Se cree que más de 300.000 personas lo intentaron durante estos años, incluso, algunas renunciaron a sus trabajos para conseguirlo.
Fenn dijo que la persona que lo encontró le envió una fotografía con el tesoro escondido. Sin embargo, Barbara Andersen, abogada de bienes raíces de Chicago, presentó una demanda contra la persona que encontró el cofre, alegando que ella descifró primero el acertijo, pero que el ganador la engañó y la persiguió hasta el lugar.
Forrest Fenn quiso crear la búsqueda del tesoro para ofrecer esperanza a las personas que habían perdido sus trabajos durante la recesión.