En conferencia de prensa en la Academia de Ciencias de Brasil, Denise Pires de Carvalho, decana de la Universidad Federal de Río de Janeiro, anunció después de casi un año que el fuego destruyó una parte importante de la colección del Museo Nacional de Brasil, y que espera poder abrir un ala de este para 2022. La fecha fue escogida para celebrar el bicentenario de la independencia de Brasil.
Hasta el momento, el museo, uno de los más antiguos e importantes del país, ha logrado recaudar 16,4 millones para la reconstrucción de esta sección, fondos que han venido fundamentalmente del Gobierno y de la donación de instituciones como la Unesco y el Gobierno alemán. El museo ha tenido que enfrentar la dificultad de un recorte de $11 millones ejecutado por el presidente del país, Jair Bolsonaro.
Después de un estudio exhaustivo de las pérdidas, se conoce que 17 de las 34 colecciones, fueron destruidas total o parcialmente en el incendio. Entre los escombros se encontraron más de 2.000 piezas, entre las que estaba el cráneo de Luzia, el humano más antiguo encontrado en el continente americano, que data de 11.500 años, así como fragmentos del esqueleto de un dinosaurio, uno de los más visitados en la institución, según reportó el Smithsonian.