El Dallas Museum of Art (DMA) anunció la adquisición de la obra de Yayoi Kusama All the Eternal Love I Have for the Pumpkins (Todo el amor eterno que siento por las calabazas), de 2016, una de las piezas emblemáticas de las "habitaciones infinitas de espejos". La instalación es la primera habitación de espejos de calabazas creada por Kusama desde 1991, y la primera de estas habitaciones infinitas en una colección de Norteamérica. La obra fue adquirida a través del generoso apoyo de los coleccionistas Cindy y Howard Rachofsky, y podrá visitarse desde el 1 de octubre de 2017 hasta el 25 de febrero de 2018. "All the Eternal Love I Have for the Pumpkins ofrece la oportunidad de explorar un rango de movimientos del arte contemporáneo dentro de nuestra colección, así como una innegable influencia de Kusama a través de décadas", expresó Agustín Arteaga, director Eugene McDermott del museo. "Estamos emocionados de compartir esta obra transgresora y experimental con nuestros visitantes y de ser el único museo en Norteamérica en tener una de sus obras en nuestra colección". Esta obra de Kusama incorpora uno de sus símbolos por excelencia, la calabaza manchada. Con su más reciente obra, Kusama expande su habitación de espejos de 1991 permitiendo a los espectadores entrar en el espacio reflejado y sumergirse completamente en su creación, convirtiéndose en parte de ella.