El Museo Nacional de Colombia presenta hasta el 28 de octubre, dentro del programa Homenajes Nacionales, la exposición "El joven maestro. Botero, obra temprana (1948-1963)", para recordar los inicios de la carrera del artista colombiano. La exposición conmemora los setenta años del comienzo de la producción artística de Fernando Botero, mostrando las contribuciones de este artista a la historia del arte. Es así como en esta oportunidad, la muestra presenta el origen del estilo "boteriano" y la forma en que este se consolidó para convertirse en una firma reconocible. A través de 54 obras, entre pinturas, dibujos e ilustraciones provenientes de colecciones públicas y privadas, se evidencian las curiosidades, los intereses y las inquietudes artísticas de los primeros años creativos del artista; igualmente se presentan las diferentes fuentes de inspiración y los referentes del arte universal que influenciaron su obra (Rivera, Siqueiros, Orozco, Gauguin, Picasso, entre otros). La exposición, curada por el historiador Christian Padilla, está dividida en tres secciones cronológicas: "El Giotto es mucho mejor que Playboy", primera sección de la exposición, inspirada en una frase dicha al joven Botero por su maestro, Rafael Sáenz; en ella se presentan las primeras obras y la influencia del Renacimiento italiano; "Solamente Hércules o Sansón podrían alzar la mandolina", da cuenta de aspectos cruciales en el descubrimiento de su estilo propio, y "Botero NO triunfó en Nueva York" recuerda su experimentación con la figuración expresionista, la inclusión de los temas de la cultura popular y la reafirmación de sus búsquedas por la representación del volumen. Esta muestra, que contó con el apoyo de coleccionistas privados y de la embajada de Estados Unidos, permite a los visitantes apreciar obras hasta ahora no exhibidas públicamente, entre las que se encuentra La camera degli sposi (Homenaje a Mantegna) II, de la colección del Hirshhorn Museum de Washington. Esta obra se inspiró en la pintura de Andrea Mantegna para el Palacio Ducal de Mantua, y es la segunda versión pintada en 1961 de la obra del mismo nombre, que causó una gran polémica entre los críticos de arte y terminó siendo la gran ganadora del Salón Nacional de Artistas, en 1958. En entrevista para ArtNexus, Daniel Castro, director del Museo Nacional de Colombia, comentó: "En la exposición la gente se va a sorprender porque va a encontrar a un Botero donde el color es un color expresivo y libre; también tenemos obras que por ningún motivo tienen ese sello del volumen, de pronto más vinculadas a los temas sociales". Como complemento a este homenaje, el Museo Nacional de Colombia diseñó una programación educativa y cultural que incluye charlas, visitas especiales y talleres, entre otras actividades, que pueden ser consultadas en:
http://www.museonacional.gov.co/micrositios1/2018/Joven_Botero/index.html#sobre