Tras el robo del El grito y La Madonna de Edvard Munch, en 22 de agosto del 2004, las dos obras tuvieron que pasar por un proceso de restauración ya que presentaban daños, especialmente El grito. La recuperación fue financiada en parte gracias a un patrocinador privado japonés. Durante la restauración se encontró que la versión de El grito que el Museo Munch de Oslo tiene en su poder fue pintada en 1910 y no en 1893, como hasta hora se creía. El artista Edvard Munch pintó varias versiones de El grito, de las cuales las dos más famosas se encuentran en la Galería Nacional y el Museo Munich de Oslo. Las dos instituciones se han disputado durante años cuál de las dos versiones era la más antigua. Las obras recuperadas dos años después fueron exhibidas con graves daños de rasguños y manchas durante cinco días en el Museo Munch. Sin embargo, el mismo museo mostró el 21 de mayo las obras tras el arduo proceso de restauración y aunque todavía se nota unos daños irreversibles, las dos obras formaron parte de una exposición que se inauguro el 23 de mayo sobre el artista y en la que se documentó el proceso de conservación, además se incluyó bocetos anteriores, dibujos y diarios.