Del 7 de marzo al 21 de junio, el Instituto de Arte de Chicago presentará una importante exposición sobre la carrera del artista conocido simplemente como El Greco. Más de cincuenta y siete obras provenientes de todo el mundo muestran el desarrollo de su estilo particular, y también la asombrosa ambición que lo llevó a perseguir el éxito sin cesar.
El Greco, nacido en Creta como Domenikos Theotokopoulos (1541-1614), se formó en la manera bizantina tradicional de la pintura de íconos. Después de vivir en Venecia y Roma, se trasladó a España en 1577. Al poco tiempo recibió el encargo de elaborar el retablo para la iglesia de Santo Domingo el Antiguo, de Toledo, cuyo resultado fue la monumental The Assumption of the Virgin [La asunción de la Virgen] (1577-79). La obra, de un tamaño y un formato que nunca antes había intentado, se convirtió para él en un modelo a medida que trataba de forjarse una nueva carrera en España.
Al trazar el desarrollo de su estilo a través de obras de arte que incluyen esculturas, lienzos de gran tamaño y pinturas sobre tabla de tamaño más reducido, la exposición revela a El Greco como un luchador social y artísticamente ambicioso que esperaba que su inmenso talento fuera reconocido y recompensado en forma debida.