El Metropolitan Museum de Nueva York presenta desde el 13 de abril y hasta el 28 de agosto próximos la primera retrospectiva de Richard Serra dedicada únicamente a su faceta como dibujante. Esta muestra plantea la investigación de los dibujos del artista tanto como una actividad independiente como vinculada a su práctica escultórica. La exhibición, que presenta 60 piezas, comienza con sus primeras obras de 1966 a 1986, continúa con dos instalaciones de acero de los 90 en el jardín de esculturas del museo y finaliza con tres obras nuevas del 2006 que ocupan unos 13.000 metros cuadrados del segundo piso del edificio. Los dibujos que realizó Richard Serra en la década de 1970 comenzaron a explorar las relaciones formales entre la escultura y el espectador. Con el tiempo, esta investigación se convirtió en obra de arte autónoma y, poco a poco, fue aumentando su identidad e importancia. A mediados de la década de 1970, Serra hizo el primero de sus dibujos de una instalación a escala monumental, algunos de los cuales cuelgan desde el techo hasta el suelo. Para realizar estas obras, el artista coloca el soporte directamente en la pared y aplica la pintura con gestos físicos repetitivos y vigorosos. En los últimos años Serra ha ido descubriendo nuevas técnicas de dibujo, cambiando radicalmente su práctica y su trazo. Esta muestra retrospectiva culmina con la presentación de nuevas obras a gran escala, creadas específicamente para la ocasión.