¿De qué vive un artista? A lo largo de la historia del arte se construyó la idea del artista que vive en la pobreza y solo alcanza el reconocimiento cuando muere en la miseria. Aunque seguimos cuestionando la viabilidad del arte para que una persona decida dedicarse únicamente a su creatividad, hoy en día es una de las medidas para validar el éxito de los artistas, ya que su capacidad económica les permite dejar sus trabajos diarios y dedicarse de tiempo completo a hacer arte. Sin embargo, estos afanes secundarios no siempre son impedimentos para la carrera de un artista. “Day Jobs” explora cómo los trabajos cotidianos pueden desencadenar el crecimiento creativo al proporcionar a los artistas nuevos materiales y métodos inesperados, conocimientos prácticos de un sector específico que se convierten en un área de interés o crítica artística, o una estructura predecible que abre espacio a ideas impredecibles.
La exposición presenta obras realizadas en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial por artistas que han trabajado a tiempo parcial o completo como lavaplatos, fabricantes de muebles, diseñadores gráficos, peluqueros, enfermeras de la UCI, abogados y niñeras, y en otros casos, como empleados de grandes empresas como Ford Motors, H-E-B Grocery e IKEA. La exposición incluirá unas 75 obras –en una amplia gama de soportes– de artistas emergentes y consagrados como Emma Amos, Genesis Belanger, Larry Bell, Mark Bradford, Lenka Clayton, Jeffrey Gibson, Jay Lynn Gomez, Tishan Hsu, VLM (Virginia Lee Montgomery), Ragen Moss, Howardena Pindell, Chuck Ramirez, Robert Ryman y Fred Wilson, entre otros.
“Day Jobs”, la primera gran exposición que examina el impacto ignorado de los trabajos diurnos en las artes visuales, está dedicada a desmitificar la producción artística y disipar el obstinado mito del artista recluido en su estudio, a la espera de que le llegue la inspiración. “Day Jobs” se concibe como un correctivo a la historia del arte; la exposición también nos anima a reconocer más abiertamente las formas precarias y generativas en que se entrelazan las actividades económicas y creativas. La muestra dejará claro que gran parte de lo que ha determinado el curso de la historia del arte moderno y contemporáneo son momentos inesperados espoleados por decisiones pragmáticas, más que por epifanías dramáticas.