El Museo Nacional de Arte (MUNAL, Ciudad de México) presenta una exposición individual de Darío Escobar. Bajo el título “La palabra es de plata, el silencio de oro”, la muestra exhibe las obras del artista en diálogo con algunas de las piezas más destacadas de la colección virreinal del museo.
La singular mirada de Darío Escobar a las imágenes coloniales de su Guatemala natal, que en general han sido vinculadas al imaginario católico, presenta una colección en la que se transforman objetos cotidianos, invitando al espectador a reflexionar sobre los diálogos, contraposiciones y significados que encuentran un espejo con el arte barroco novohispano.
“Todas estas obras fueron realizadas entre 1998 y 2001; en ellas, encontramos retratado el cuestionamiento de muchos aspectos culturales de la actualidad, como la cultura de masas y el auge del capitalismo en el que nos movemos. Son obras muy tempranas que tratan estos temas con sátira, con humor, que creo que es fundamental para la sociedad porque el humor es una declaración de dignidad ante la adversidad, por eso estas obras tienen bastante carga política”, afirmó Escobar.
Darío Escobar (1971) estudió Arquitectura, lo que implicó, entre otras cosas, un interés por las ricas tradiciones civiles y religiosas del acervo virreinal. El artista solicitó la admisión a un programa de conservación arquitectónica en la Real Academia de San Fernando en Madrid (España). Pensó entonces que podría redirigir su conocimiento práctico a la herencia colonial de su país natal. Cuando llegó a Madrid, se enteró de que no había rellenado el papeleo correcto. Había solicitado y recibido aceptación en un programa de estudio muy diferente: el de conservación de pintura y escultura. Sin embargo, la aplicación accidental de Escobar fue una afortunada que lo llevaría a distanciarse de la arquitectura y adentrarse en el aprendizaje de las técnicas de la imaginería colonial.