Exposición7 de marzo de 2010

Contemporary Masters

En esta exposición incluye una obra de Vik Muniz que resulta singularmente reveladora. Se titula WWW(World Map) y consiste en un tríptico fotográfico de gran formato - fechado en 2008 - que muestra un mapamundi con los cinco continentes completamente cubiertos de monitores, teclados, placas, circuitos, chips, carcasas, ratones, ventiladores y discos duros de ordenadores personales desguazados, que en conjunto componen una poderosa e inquietante imagen de la definitiva informatización planetaria. O sea, de la extraordinaria globalización de la economía y las finanzas mundiales ocurrida en las tres últimas décadas y que es también la época de la decidida internacionalización del arte latinoamericano, que rompe decididamente con sus características y limitaciones nacionales para mejor incorporarse a los circuitos hegemónicos del arte contemporáneo. Y que por lo tanto logra acceso a colecciones como la que ha formado en los últimos años la Daros Foundation de Zurich, que es una de las más importantes del mundo y probablemente la más importante colección de arte contemporáneo latinoamericano actualmente existente en Europa. Esta exposición es una muestra de esa colección, realizada por Katrin Steffen, que tiene la virtud de ofrecer una panorámica satisfactoria de la intensidad, la riqueza y la variedad del arte que hacen actualmente en América Latina un grupo muy representativo de los artistas de ese continente que han sido protagonistas de la mencionada globalización del arte. O que han sido recuperados y revaluados por ella, como es el caso de los veteranos artistas argentinos Marta Minujín, León Ferrer y Julio Le Parc. La calidad intrínseca de las obras expuestas es, además, muy notable y por lo mismo hace difícil elegir entre todas ellas las que se beneficien de un comentario específico en los limites de una nota tan breve como esta. Pero aún contando con esta dificultad paso a subrayar mi admiración por los dibujos de León Ferrer y de Marta Minujín - tan lúcidos e irónicos - y por las micro esculturas en papel del uruguayo Marco Maggi, que parecen dar la razón a Pierre Francastel, para quién la monumentalidad de la escultura es un atributo suyo independiente del tamaño y de la dureza y la consistencia del material del que está hecha. También me conmueve Aliento, la pieza del colombiano Óscar Muñoz hecha con espejos de acero, en la que vemos nuestro rostro reflejado hasta que nuestro propio aliento hace aparecer en la pulida superficie del metal los retratos fotográficos de unos desconocidos, que cuya enigmática desaparición informaron en su día los periódicos. Y David, la serie de 11 retratos de gran formato - hechos por el igualmente colombiano Miguel Ángel Rojas - de un joven soldado colombiano, cuya belleza apolínea ha sido irremediablemente estropeada por la falta de la pierna que le amputó una mina antipersonal. Con Algo va pasando por encima de mi cabeza - pieza acústica de Oswaldo Macia - experimento el asombro de escuchar los cantos de 2000 pájaros de todo el mundo entonar la sinfonía más inaudita.
Contemporary Masters | artnexus