Desde el 31 de agosto se presentan –en el espacio Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, creado por Doris Salcedo como un contra-monumento– los proyectos Duelos y Antibalas de Clemencia Echeverri y Felipe Arturo, respectivamente.
Duelos, de Clemencia Echeverri, es una videoinstalación de nueve imágenes en sincronía que, unidas a tres niveles sonoros, abrazan la sala y evocan un duelo sin fin que sigue sucediendo en Colombia por desaparición forzada. La artista comentó: “El proyecto pretende ocupar y reconfigurar el espacio de exhibición, a fin de convocarlo como un momento de duelo”, por lo que, además de la videoinstalación, sobre una mesa se encuentra “El libro de búsqueda”, para recibir testimonios de dolientes por desaparición forzada. Es un documento que quedará en los archivos del espacio expositivo.
Antibalas, de Felipe Arturo, es una instalación, que cuenta con veintiún trajes (antibalas) realizados con diversas técnicas, y con materiales que van desde el acero y las telas hasta la cerámica y la arena. Los trajes pueden ser usados durante el recorrido que los visitantes realicen por el espacio “Fragmentos”. El artista comentó: “La obra apela a la manera como se guardan traumas colectivos en el cuerpo, en nuestras posturas y maneras en el espacio colectivo, así como a las transformaciones de los espacios domésticos y públicos tras décadas, por no decir siglos, de un complejo entramado de conflictos bélicos, de clase, de género y étnicos”.
Fragmentos, ubicado en la carrera 7 # 6b-30 de Bogotá, se ha dispuesto como un espacio físico abierto para recibir las múltiples memorias del conflicto. Su objetivo no es generar una mirada única sobre la historia nacional, sino dar cabida a múltiples lecturas que promuevan diálogos difíciles, provocadores y, por ende, reflexivos. En este se busca que generaciones presentes y futuras de artistas exhiban obras de arte que reelaboren las memorias del conflicto y que, a través de ellas, permitan construir una visión colectiva de futuro.