Biografia31 de marzo de 2011

Carlos Cancio

Desde sus comienzos la obra de Carlos Cancio se ha inspirado en el misticismo de las culturas del mundo. Trabaja en series, cada una dedicada a culturas diferentes o exploraciones místicas. Dioses, budas, divinidades, arlequines, faunos, efebos, entes y majestades pululan en sus obras. En el 2001 incluyó, los plátanos entre otras frutas caribeñas, en la serie titulada Vereda Tropical, desde entonces el fabuloso fruto continúa apareciendo en sus coloridas composiciones. Con esta pequeña escultura de un plátano amarillo, Carlos Cancio nos ofrenda el fruto que simboliza la cultura puertorriqueña y nos recuerda que a los dioses se les ponen frutos para saciar su apetito y mantenerlos contentos. El plátano, conocido científicamente como Musa Paradisíaca, ha sido inspiración para la mayoría de los artistas de nuestro país. Desde Oller hasta muchos de los jóvenes creadores han realizado obras inspiradas en el plátano. También, ha sido el principal alimento de muchos. Para Cancio, como para la mayoría de nosotros, los tostones o el mofongo son el alimento añorado cuando estamos fuera del terruño. La escultura de tamaño natural de un plátano, está realizada en fibra de vidrio color amarillo. La base es de piedra volcánica. Lo más importante de este plátano amarillo es que dentro de él habita una diosa o musa que nos inspirará y cuidará.
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