El artista Carlos Amorales, en colaboración con la galería kurimanzutto, en México, comenzó un proyecto para ayudar a proteger a quienes trabajan en las economías informales de Ciudad de México.
A través de un sistema de talleres de costura unificados y de distribución colaborativa de la ONG Wiego (Mujeres en el Empleo Informal: Globalización y Organización), y con la recaudación de fondos de kurimanzutto, se distribuirán cada semana 3.500 tapabocas reutilizables a diferentes sectores de trabajadores en espacios públicos.
Para la producción de los tapabocas, Amorales colaboró con la diseñadora Janet Martínez, quien ha trabajado con él durante siete años y mantiene relaciones con profesionales de la fabricación de ropa. La creación de estos barbijos reactiva la economía de varios talleres de costura ubicados en Chimalhuacán, Ciudad Nezahualcóyotl y Ecatepec, empresas familiares que debido al virus necesitan mantener su actividad económica.
Para la distribución de estas, se estableció una alianza con Wiego. Los principales beneficiarios serán diferentes sectores de la sociedad, tales como limpiabotas, vendedores de revistas, músicos, vendedores de artesanías, proveedores de servicios de limpieza pública y trabajadoras domésticas que no pueden dejar de trabajar y, por lo tanto, siguen en riesgo de contagio.
Amorales abrió este proyecto a personas cercanas a la comunidad artística para crear una cadena de solidaridad que conecta a coleccionistas, galeristas, artistas y sus asistentes con talleres de costura, ONG y personas que necesitan protección. En este sentido, cada uno compone una red de trabajo de colaboración, apoyo y protección que se hace visible a través de esta cadena comunitaria.
Cada semana, se invita a un benefactor diferente a donar 35.000 pesos para financiar la producción de 3.500 tapabocas, que se distribuirán de forma gratuita.
Para obtener más información sobre la iniciativa de Carlos Amorales, comuníquese con
Julia Villaseñor:
julia@kurimanzutto.com