Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, en alianza con el Museo de Arte UNAL, y con curaduría de María Belén Sáez de Ibarra, presentan “BRUMA”, una exposición de Beatriz González que recoge su más reciente propuesta artística, una conmemoración de la desaparición forzada en Colombia. La exposición muestra veintisiete obras, reunidas en torno a A posteriori, una gran instalación de papel de colgadura, comisionada para esta muestra, y Auras anónimas, obras que configuran el monumento en el columbario del Cementerio Central. Estas obras se trasladan simbólicamente a Fragmentos, el contramonumento para seguir resistiendo. Más de veinte cuadros recientes y seis cuadernos de dibujo forman parte de esta instalación. “Bruma” es también un lugar de encuentro para Beatriz González y Doris Salcedo, dos de las artistas más representativas del arte contemporáneo, profesora y estudiante, que han dedicado su trabajo a desvelar la historia de Colombia. Esta exposición se inaugura el próximo jueves 15 de septiembre de 2022, a las 6:00 p. m., y estará abierta hasta mayo de 2023.
A comienzos de 2022, Doris Salcedo invitó a su profesora Beatriz González a exponer en “Fragmentos” alrededor de 900 lápidas de Auras anónimas en su estado actual de afectación, que dan testimonio de su historia de lucha por la supervivencia, pero el proyecto encontró dificultades de conservación y de calendario que hicieron imposible su ejecución. Se convirtió en una oportunidad creativa para una nueva obra de la artista, titulada A posteriori, en la que seis de los ocho dibujos originales de Cargueros se repiten en pinturas convertidas en papel de colgadura, con tonos amarillos envejecidos por el tiempo, enmarcados en el negro robusto del arco de sus lápidas. Así, los Cargueros repiten sus marchas fúnebres a lo largo y ancho de la sala principal de “Fragmentos”, pero sus contornos son ahora difusos, etéreos.
"Aquí se retoma la intención que tiene mi obra, que es la repetición, porque hay que insistir mucho en Colombia, en ciertas frases, en ciertos pensamientos; es una insistencia en la situación del país, una insistencia en que no se repita más", señala Beatriz González.
En “Bruma” también se presenta una vitrina de quince metros, como recurso expositivo, en la que se muestran otros personajes de Beatriz González que existen en las lápidas del cementerio de San Lorenzo de Medellín. Se trata de los Excavadores, cuyas figuras anónimas y sombrías cavan en la incierta oscuridad de la tierra. También se incluye su reciente serie Funebria. Los Cargueros ya no transportan alimentos, ni los campesinos cavan para cosecharlos; ahora los primeros llevan fardos de cadáveres y los Excavadores escarban la tierra para encontrarlos.
En los cuadros se aprecian "antisiluetas" que parecen estar en movimiento, que se funden con el paisaje rural investido de luto, donde el negro se impone en las figuras y tumbas y se diluye con el azul de un cielo que recibe la noche, así como con los amarillos y verdes esmeralda que cubren las tragedias que hay debajo de ellas.