El Museo de la Ciudad de México presenta “El negro de Beatriz Zamora”, una exposición retrospectiva que abarca cuatro décadas dedicadas a explorar la profundidad filosófica y espiritual del color negro. Zamora invita a los visitantes a sumergirse en un viaje donde este color trasciende su carácter visual para convertirse en una experiencia importante. La exposición podrá visitarse hasta el 30 de marzo de 2025.
La muestra se compone de 94 obras, en las que Zamora utilizó diversos materiales de origen natural o mineral, como carbón vegetal, obsidiana, barro y piedras semipreciosas, que crean diferentes tonalidades y texturas del negro, como aterciopelado, suave, metálico o cristalino. Este conjunto de obras celebra la profundidad artística de la artista y nos invita a reflexionar sobre la relación entre el ser humano y el cosmos, explorando la multiplicidad de significados que el negro puede revelar.
“Soy Beatriz Zamora y todo lo que me ha guiado en la vida es la esencia cósmica, la verdad, y eso es todo lo que soy”, afirmó la artista mexicana, nacida en 1935. También contó que un día se dio cuenta de que “era la dueña del negro, de todo el negro, no solo de un pedacito, entonces salió a la calle a gritarle para gritarle a todos que el negro es de México. Mejor me puse a trabajar con todo ese principio de conocimiento que el mismo negro me dio”. A partir de ese momento, agregó la artista de 88 años, “me puse a trabajar con los materiales y los conceptos”.
“Espero que la obra les aporte algo. Ha sido una obra hecha para todos; no ha sido para vender porque algo así no se puede vender, pero eso no importaba; era para México, era para todos, y para eso he trabajado. Te lo regalo”. “El amor al trabajo, el amor a la humanidad, el amor a la vida no tiene precio y es lo único por lo que he trabajado; he hecho lo mejor que he podido, y ha sido para todos”, dijo Zamora.
Beatriz Zamora, nacida en Ciudad de México, es una figura destacada del panorama artístico contemporáneo. Empezó en 1952 aprendiendo del muralista José Hernández Delgadillo y continuó su formación en L'École des Beaux-Arts de París, en 1972. Zamora ha desafiado las convenciones artísticas con su singular enfoque y, desde 1977, se ha dedicado exclusivamente a utilizar el color negro.
Beatriz Zamora se ha enfrentado a importantes retos a lo largo de su carrera, incluidos el ostracismo y el autoexilio en Nueva York en 1980. Sin embargo, su obra ha sido reconocida internacionalmente, con más de 100 exposiciones individuales y 250 colectivas y numerosos premios, como la Medalla de la Legión de Honor de la Academia de Bellas Artes en 1977 y la Beca de la Fundación Pollock-Krasner en 2002.