Cuando, en medio de fragmentos de la vida contemporánea, el imaginario urbano activa escenas de la ciudad de São Paulo, el testimonio histórico de una determinada localización –única y significativa para muchos de sus millares de habitantes y visitantes– se hace recurrente, y casi inevitable la mención de la omnipresente Avenida Paulista como protagonista, en acción. Comenzando con el título, "Avenida Paulista", como eje histórico, centro nervioso y espina dorsal del proyecto, el Museo de Arte de São Paulo Assis Chateaubriand (MASP) trajo al público una muestra que reunió, en un único evento, dos grandes frentes de trabajo: una selección de obras de la propia colección, juntamente con otras de diversas colecciones públicas y privadas, y un conjunto de obras comisionadas, en franco diálogo con las densidades de esa arteria central. Como arteria estratégica para la metrópolis y escenario de embates que testificaron la alternancia de situaciones sociales y políticas en las últimas décadas, la Avenida resurge siempre, paradigmática, acelerada y comprometida con formas de convivencia plural. Para los curadores, la iniciativa dirigida hacia el marco conmemorativo de los setenta años de la fundación del MASP cumplía su destino como muestra colectiva, interlocutora directa de la colección con la ciudad; la institución, creada en 1947, encontró su más acertada versión en la sede inaugurada en 1968, en la Avenida Paulista, en concreto armado, con un proyecto de Lina Bo Bardi. De los dos frentes del proyecto expositivo destacamos, en la selección de la colección del museo, las fotografías emblemáticas de Luiz Hossaka, Juca Martins y Mauricio Simonetti, en convivencia con decenas de obras en acrílico, en óleo sobre tela, collage e impresiones de muchos otros creadores que también registraban las complejas tramas de esa vía en trance. Lo más destacado en la colectiva incluyó el interés concentrado en los proyectos comisionados, como aquellos de las artistas Dora Longo Bahia, Lais Myrrha y Graziela Kunsch, entre otras creadoras y otros creadores invitados, que revelaba inquietantes miradas sobre el desafío generado en esta oportunidad. Entre los catorce proyectos creados especialmente para la exposición –de los artistas Ana Dias Batista, André Komatsu, Cinthia Marcelle, Daniel de Paula, Ibã Huni Kuin con Bane y Mana Huni Kuin, Luiz Roque, Marcelo Cidade, Marcius Galan, Mauro Restiffe, Renata Lucas y Rochelle Costi con Renato Firmino–, tres creadores densificaron el debate sobre la crisis de los imaginarios en la Avenida. Dora Longo Bahia, Graziela Kunsch y Lais Myrrha problematizaron el concepto de la muestra al proponer lecturas sobre los impedimentos sociales, políticos y económicos presentes en la Avenida. A Graziela Kunsch, la invitación le dio la oportunidad de retomar un proceso aún latente. El video Túnel Av. Paulista - Dr. Arnaldo (2014), sobre la manifestación realizada por el movimiento Pase Libre – movimiento social brasilero, no partidista, que defiende la política del transporte público gratuito para la población–, proyectado en gran formato, convivía con la obra Pieza recortada de la rampa anti-moradores de calle usada como apoyo de piso en el Museo (2017). La pieza, compuesta por dos rampas de concreto colocadas en el espacio expositivo, junto al registro de la manifestación, actualizaba el drama de una avenida que soporta, como puede, el peso de décadas...