Recientemente, el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural (CNPC) declaró el lote que se encuentra ubicado en la calle 26, entre carreras 19 y 19B, en las alrededores del Cementerio Central de Bogotá, como Patrimonio Cultural de la Nación.
Alberto Escobar, director de Patrimonio del Ministerio de Cultura, dijo que la declaratoria se hace por la historia del lugar, y su significado simbólico; igualmente, dicho lugar ha sido conocido como el “cementerio de los pobres”, pues en los columbarios reposaban los más humildes. De ahí la recomendación de ser consecuente con el uso funerario que ha tenido y de pensar más en un uso contemplativo, que recreativo.
En el 2009 los columbarios fueron intervenidos –vía licitación de 174 millones de pesos colombianos– por la artista colombiana Beatriz González para ilustrar y traer a la memoria los hechos ocurridos el 9 de abril de 1948 (fecha histórica para Colombia, conocida como “El Bogotazo”); la obra Auras anónimas consiste en imágenes en serigrafía de ocho siluetas de cargueros reproducidas para cubrir 8.000 lapidas del cementerio. Los cargueros llevan cadáveres, las auras anónimas víctimas del conflicto.
Razón por la que el Ministerio y el CNPC le piden a la Alcaldía de Bogotá recuperar la obra de Beatriz González, y que, además, se respete que en este lugar, se presume, aún hay restos de las víctimas del emblemático 9 de abril de 1948. De hecho, parte de la decisión de declarar este lugar Patrimonio Nacional tiene que ver con el uso funerario que ha tenido.
“La idea es apoyar al Distrito en torno esta idea. Creemos que tanto el cementerio central como los columbarios merecen una mayor atención y que el uso de estos debería ser complementario. La nación está abierta a la recuperación de un proyecto de estas características, porque al final el patrimonio es de todos los colombianos”, dijo Escobar.
Ahora, añadió, se trabaja en el Plan de Manejo y Protección del Cementerio Central, en el que ya están incluidos los columbarios y la obra, con la historia del dolor que los une y que se ha puesto en distintos momentos a través de los cargueros, símbolos de una historia.