Pyotr Pavlensky, artista ruso que se encuentra en Francia asilado con su familia después de haber sido acusado en Rusia por delitos sexuales, fue capturado después de haber incendiado un banco en París, alegando que los banqueros han tomado el lugar de los monarcas, estableciendo una relación con la Revolución Francesa. Sus performances, siempre controversiales, como clavar su escroto a la Plaza Roja de Moscú, e incendiar la entrada del Edificio del Servicio Federal de Seguridad, han causado que la crítica se divida considerándolo un buen artista y uno que solo tiene intención de llamar la atención. Días antes del incendio envió los archivos de sus exposiciones a Marat Gelman, coleccionista ruso, probablemente conociendo las consecuencias que tendría la acción performática.