Con tristeza informamos el deceso, a los 89 años de edad, del artista brasileño Arthur Luiz Piza, después de que la Galería Raquel Arnaud, quien representa al artista desde 1973, lo confirmara en sus redes sociales. El pasado viernes 26 de mayo, después de 20 días internado en un hospital de París, el maestro Arthur Luiz Piza murió a consecuencia de una enfermedad hematológica. El artista vivía en la capital francesa desde 1951. Arthur Luis Piza participó en varias bienales de São Paulo, desde la primera edición, en 1951, hasta 1963; asimismo, expuso en las bienales de París (1961 y 1963), de Venecia (1966), de Cracovia (de 1964 a 1974), de Grabado, en Noruega (1972 a 2000); de La Habana (1984 y 1986), de San Juan (de 1970 a 2001), la quinta Biennial of Contemporary Print in France (1991), y la Documenta de Kassel (1959), entre otras. Sus obras se encuentra en diferentes colecciones privadas e institucionales, entre ellas, las del Museo de Arte Moderno y el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York, el Instituto de Arte de Chicago, la Biblioteca Nacional de Francia, el Centro Georges Pompidou y el Museo de Arte Moderno de la ciudad de París. En la década de 1940, estudió Pintura y Fresco con Antônio Gomide. Tras su viaje a Francia, ejecutó sus primeras matrices en cobre, en 1952. En 1953 comenzo sus estudios en el taller parisino Gotthard Johnny Friedlaender (1912-1992), donde perfecciono sus técnicas de grabado. Entre los diferentes premios que recibió se destaca el de 1959, cuando le fue otorgado el Premio Nacional de Grabado. También se dedicó a la acuarela y el collage. En Francia, de 1957 en adelante, Piza abandonó las formas orgánicas que lo acercaban a Miró para hacer experimentos radicales, en busca del relieve en el grabado. En busca del volumen, el artista decidió tallar las placas, en lugar de la simple incisión. Quería un grabado "táctil"; como Van Gogh, su primera pasión pictórica, tal vez deseaba que fueran sus pantallas. "Fue Van Gogh quien me llevó a la pintura", dijo el artista al diario O Estado de São Paulo en 2015, cuando en la Galería Raquel Arnaud, en São Paulo, se realizó una muestra antológica por los cuarenta años que celebraban de asociación con Arthur Luiz Piza. La última exposición de Piza en Brasil se mostró en Gustavo Rebello Arte, en septiembre del año pasado. La galería carioca reunió un panorama de la producción del artista, desde los collages en madera y cartón de los años sesenta hasta los famosos Elementos, chapas de formas geométricas pintadas de colores fuertes y uniformes. Además de cultivar su faceta artística, Piza ayudaba, junto a su esposa Clélia, a exiliados de la Dictadura Militar (1964-1985). Ambos ponían a los exiliados en contacto con otras personas y les ayudaban a conseguir empleo, según testimonio de la periodista Rosa Freire d'Aguiar.