Es la más reciente exposición presentada por la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, en su sede de Caracas, dando así continuidad al programa de apoyo a las artes visuales latinoamericanas. La muestra la conforman treinta y cuatro piezas realizadas por un notable grupo de artistas del país astral.
En esta oportunidad el trabajo curatorial, al igual que la museografía, estuvo a cargo de Mariela Provenzali, quien organizó la muestra estableciendo acuerdos y contrastes entre la diversidad temática y formal del conjunto de obras que la integran. Lidera la muestra la obra de Roberto Matta, aun cuando estas realizaciones son temporalmente lejanas a su emblemático período surrealista al lado de los grandes del movimiento como Masson, Miró o Dalí, siguen expresando el imaginario del artista y la fuerza cromática de sus pinturas de los años 40 y 50. Otros reconocidos creadores presentes en la exposición son Nemesio Antúnez, José Balmes, Raúl Valdivieso, Ricardo Yrarrázaval y Rodolfo Opazo.
La obra de Antúnez refleja la influencia que ha dejado el pop en su trabajo artístico, mientras que Balmes, haciendo un parco uso de los recursos plásticos, expresa en su obra cuasi minimalista, la potencia del informalismo; por su parte, Valdivieso se centra en el rigor de la escultura clásica desde una mirada contemporánea. Yrarrázaval muestra, consecuente con su continuada indagatoria, la imagen de un ser humano descontextualizado o aislado de su entorno. La obra de Opazo, otro destacado artista en su país, se nos muestra plena de formas y situaciones enigmáticas cercanas al surrealismo. Completan este grupo las piezas de Mario Toral con sus desnudos sugeridos o plenos, en ese sentido el artista afirma que el ser humano desnudo es intemporal, lo puedes poner en situaciones de angustia, de éxtasis, sensualidad, alegría, dolor… Benito Rojo con una obra de su período abstracto, Jorge Tacla con sus paisajes gestuales y desmaterializados; mientras que la obra de Arturo Duclos se apoya en símbolos e imágenes reinterpretados desde la dimensión conceptual, y la pieza de Marcela Krause seguidora de la pintura matérica informalista.
En el contexto venezolano tiene particular significación el trabajo de cuatro de los artistas participantes en la muestra: Armando Lira, Héctor Villalobos, Dámaso Orgaz y Aníbal Ortizpozo. Lira, lleGÓgado al país en los años 40, es el gran maestro de los jóvenes que en ese tiempo se iniciaban en el mundo de la plástica, en la Escuela de Artes y Oficios; sus paisajes de la época son fiel reflejo de la llamada "Escuela de Caracas". Villalobos, descubrió en este territorio la luz y el color del trópico, expresados en una obra intensa y festiva; mientras que Ortizpozo, venezolanizado desde los 70, después de un tránsito por la pintura de contenido social, nos muestra una obra de imágenes con no pocas cercanías al expresionismo abstracto.
Complementa la exposición el catálogo con imágenes de las obras y texto de la investigadora, crítico de arte y curadora Susana Benko.
