En una reciente transmisión radial pública en Estados Unidos se abordó el tema del grafiti de manera muy creativa. La mayoría de nosotros conoce y entiende el grafiti desde una perspectiva artística, pero cuando se trata del grafiti en los monumentos históricos, el asunto se ha vuelto paradójico y difícil de manejar, pues han surgido interrogantes como: ¿Cuáles son los límites de la expresión artística cuando la superficie/el soporte utilizado es la obra de otro colega artista? Según se dijo en el programa radial, "si tomamos en cuenta que grafiti viene de una palabra italiana (graffiato) que significa garabato o boceto, era de esperarse que los italianos resultaran con una solución, al menos a nivel virtual". "De hecho, está funcionando más allá de nuestras más alocadas expectativas", dijo Pietro Polsinelli, miembro del equipo técnico de la Opera di Santa Maria del Fiore, institución que supervisa el complejo del Duomo de Florencia. Su nueva aplicación, llamada Autography, le permite a quienes visitan monumentos como la torre del campanario del Giotto publicar grafitis en línea y no sobre los centenarios muros de mármol. "La gente lo asimiló de inmediato y obtuvimos varios cientos de grafitis durante los primeros días. Se pueden ver en
http://autography.operaduomo.firenze.it, […] y hemos estado observando a las personas y muchas realizan el grafiti y luego se toman una foto con este y parece gustarles mucho". Tal vez lo más impresionante, dice Polsinelli es el hecho de que la cantidad de grafitis sobre los muros del monumento aparece tan lejana que su impacto ha decaído radicalmente. La inspiración para crear esta aplicación fue librar a los monumentos históricos de los "garabatos", mensajes y figuras caricaturescas que vulneraban los muros de mármol del Renacimiento. Pero Polsinelli afirma que el equipo anti-grafiti tuvo que idearse algo por fuera de lo convencional. "Pensamos alrededor de la idea de que el grafiti no es sólo un concepto negativo. Hay algo allí. La gente lo deja en los monumentos porque quiere dejar huella. Las personas tienen algo que decir. Nuestra idea fue usar la tecnología del juego de manera persuasiva, para que de alguna manera se preservara la idea de dejar huella, de dejar una señal, y al mismo tiempo de preservar la belleza de los monumentos". De cierta forma, se estimula al visitante a crear el grafiti, es decir, grafiti digital, mediante el uso de un bolígrafo, una brocha o una lata de pintura en aerosol –virtuales–, en toda una variedad de colores y de superficies también virtuales como madera, mármol o bronce, que se asemejan al monumento en sí. Así que, en vez de ser arrestados por vandalismo, los visitantes pueden "dejar su marca". Polsinelli afirma que cada grafiti se publicará, excepto aquellos con insultos o contenido inapropiado. Para obtener más información, favor visitar el sitio web de PRI:
http://www.pri.org/stories/2016-03-28/florence-tackles-problem-grafitti-playful-persuasive-technology