Obituario27 de noviembre de 2007

Antonio Zaya

Cuando supe del fallecimiento de Antonio Zaya, ocurrida repentinamente en Girona, España, el pasado 14 de septiembre, recordé el relato Francisca y La Muerte, del cuentero mayor de Cuba: Onelio Jorge Cardoso. En esta narración antológica, la pelona persigue sin éxito a la incansable Francisca, a quien no puede dar alcance porque ella siempre está en movimiento, trabajando aquí, allá o acullá. Y como Francisca era Antonio Zaya. Pleno de realizaciones y cargado siempre de proyectos, era muy difícil contactarlo en un lugar específico. Ni siquiera en su dirección electrónica, en cuyo buzón se acumulaban mensajes que podía responder desde el más insospechado lugar del planeta. Nacido en Canarias, España, A. Zaya fue hiperquinético y versátil desde su temprana juventud. Performer, pintor y poeta, este creador ha sido más reconocido como promotor cultural; como editor, crítico de arte, ensayista y curador de exposiciones internacionales. Muchas de estas últimas estuvieron vinculadas al ámbito latinoamericano. Como la Bienal de La Habana, para la cual editó los catálogos de tres ediciones (1994, 2000 y 2003). Por estos aportes, mereció la Distinción por la Cultura Cubana (2003), siendo el quinto extranjero en recibirla. Y en la más reciente cita de esta bienal, en la que él veía un símbolo de la resistencia cultural del Tercer Mundo, A. Zaya fungió como curador invitado. Fundador de la revista Blanco (1979), Balcón (1987) y codirector de la revista Atlántica Internacional del Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM), A. Zaya colaboró también con varias revistas internacionales, entre ellas ArtNexus. Editó y asesoró el magazín Arconoticias y dirigió la publicación Arcolatino. Fue, asimismo, curador de arte contemporáneo latinoamericano en la sección ¿Futuribles¿ de la Feria de ARCO. Y, a diferencia de otros grandes promotores, A. Zaya no solo promovió artistas sino también escritores, entre ellos los críticos de arte. Cuando La Muerte lo encontró finalmente, él contaba apenas con 53 años y estaba preparando la II Bienal de Arquitectura, Arte y Paisaje de Canarias. Se llevó su cuerpo pero no su obra, su trabajo de tantos años, fecundo y fecundante. Israel Castellanos León
Antonio Zaya
Antonio Zaya | artnexus