La artista colombiana Ana González presenta “Trópicos” desde el 23 de junio hasta el 10 de septiembre en el Oratorio San Felipe Neri en Toledo (España).
“Trópicos” es una de las tres exposiciones que tendrán lugar este año alrededor de la propuesta anual del Consorcio de Toledo, y estará centrada en el arte textil desde diferentes dimensiones, creado por o para mujeres.
González se inspira en la herencia cultural de Colombia, y, a través de su trabajo, se ha familiarizado con los oficios de diferentes comunidades indígenas. Su práctica se enfoca en situaciones adversas que viven ciertas comunidades y el papel del medio ambiente como un actor activo de los conflictos que ha vivido el país.
Para “Trópicos”, la artista realizó una obra textil de 18 metros de largo que contiene la imagen del Salto del Tequendama, una cascada natural que hace parte del curso del río Bogotá, en la cordillera de los Andes. Desde una perspectiva etnográfica, los saltos o cascadas son lugares sagrados que representan la abundancia de la vida; sitios de devoción y renovación, donde el agua nutre la tierra y limpia. El Salto del Tequendama, en especial, es una importante fuente hídrica que aparece en las leyendas de las culturas muiscas que habitaron esta región antes de la colonia.
La imagen del Salto del Tequendama se relaciona profundamente con el Oratorio San Felipe Neri, testigo de sincretismos culturales, ya que fue construido sobre termas subterráneas (restos arquitectónicos) del Imperio romano, que consideraba el agua como elemento lúdico y de placer. Por su parte, el Oratorio, un edificio de época medieval, alude al agua desde el simbolismo cristiano, como purificación y renacimiento. La instalación de González se acopla como parte de un discurso donde el agua representa la majestuosidad, y, por medio de una pieza sonora que la acompaña, revela otra sacralidad.