Del 19 de noviembre de 2013 al 6 de abril de 2014, la Fondation Cartier pour l'art contemporain presenta América Latina 1960 – 2013, en coproducción con el Museo Amparo de Puebla (México) y en asocio con el Institut des Hautes Études de l'Amérique latine (IHEAL), con la colaboración de Ángeles Alonso Espinosa y Alexis Fabry. La exposición ofrece una nueva perspectiva sobre la fotografía latinoamericana de 1960 a nuestros días, a través del prisma de la relación entre texto e imagen fotográfica. La muestra, que reúne a más de setenta artistas de once países diferentes, revela la gran diversidad de las prácticas fotográficas, presentando tanto el trabajo de fotógrafos como obras de artistas contemporáneos.
En Europa, la América Latina ha fascinado siempre a los observadores tanto como los ha engañado. Si el interés que predomina a menudo es el del pasado de este continente y en particular el de la América precolombina, no cabe duda que la cultura latinoamericana contemporánea suscita un interés creciente, aun cuando el contexto histórico de su producción siga siendo a menudo mal apreciado. El período que va de 1960 – inmediatamente después de la revolución cubana – hasta nuestros días, marcado por la inestabilidad política y económica, ha sido testigo de una sucesión de movimientos revolucionarios y regímenes militares represivos, del surgimiento de las guerrillas y las transiciones democráticas.
En cuatro secciones temáticas – Territorios, Ciudades, Informar/Denunciar, Memoria e Identidad –, América Latina explora así las múltiples maneras en que los artistas latinoamericanos, yendo más allá de las técnicas fotográficas tradicionales para explorar su mundo, se apropian de una amplia gama de medios tales como la impresión foto-offset, la serigrafía y los collages, la performance, el video y la instalación. El artista chileno Eugenio Dittborn creó, en los años 80, unas "pinturas aeropostales" que, plegadas y enviadas a través del mundo, se liberaban del encierro cultural del Chile de Pinochet. En cuanto al mascarón de proa de la fotografía brasileña, Miguel Rio Branco, deja ver, con gran poesía, a las víctimas de una sociedad que avanza a dos ritmos diferentes. Por ejemplo, la artista brasileña Regina Silveira hace intervenir los estereotipos comúnmente asociados a América Latine en To Be Continued… (Latin American Puzzle), obra mural en forma de gran rompecabezas, creada a partir de imágenes sacadas de revistas y guías turísticas. Siguiendo un enfoque más tradicional, el venezolano Paolo Gasparini captura la cacofonía visual engendrada por la rapidez del desarrollo urbano. Por su parte, el artista argentino Juan Carlos Romero, reproduciendo imágenes provenientes de la prensa popular a través de la impresión, denuncia la violencia frontal de la sociedad argentina en su obra Violencia. Citemos por último un video intitulado Bocas de ceniza, del colombiano Juan Manuel Echavarría, retrato filmado de aquellos hombres que decidieron contar, en poemas y canciones, su experiencia personal de la violencia de la guerrilla. Con sus más de 500 obras, la exposición muestra la vitalidad del arte latinoamericano y de la herencia significativa que nos dejan sus artistas, mostrando su influencia más allá de su territorio cultural o geográfico.
A iniciativa de la Fondation Cartier,...

