El tradicional Salón Arturo Michelena, convertido en Bienal desde 2004, alcanzó su 66va edición. Noventa y seis artistas provenientes de diversas regiones del país participaron en esta ocasión cuyas obras se distribuyeron en tres sedes: en la Galería Universitaria Braulio Salazar; en el Gabinete de Dibujo y Estampa de Valencia y en el Centro Cultural Eladio Alemán Sucre.
El jurado estuvo conformado por el escultor Pedro Fermín, ganador de la Bienal Arturo Michelena del año 2010; los críticos y curadores de arte Bélgica Rodríguez y Alfredo Fermín, ambos pertenecientes a la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA); Tahía Rivero curadora de la Colección Mercantil, el museógrafo Ilich Rodríguez Coronel y el artista Wladimir Zabaleta quien fue el Comisario de la Bienal. Tuvieron la ardua labor de cotejar más de 500 obras recibidas, demostrándose así la capacidad de convocatoria que aún presenta el Salón pese al quiebre que éste sufriera en el 2007 con la pérdida de su sede natural –el Ateneo de Valencia– debido a graves problemas laborales así como por la polaridad política existente en el país. Esto puso en evidencia la necesidad de creación y preservación de espacios expositivos de esta índole pues propician la confrontación, la difusión y el diálogo entre artistas, críticos y público general. Pese a todo la Bienal Salón Arturo Michelena sigue siendo una referencia importante en el país y sus reconocimientos tienen carácter consagratorio.
Para esta ocasión fueron premiados: J. J. Moros (José Jesús Moros, Premio Arturo Michelena), Rafael Rangel (Premio Andrés Pérez Mujica), José Vivenes (Premio Braulio Salazar), Sachenka Oropeza (Premio Antonio Edmundo Monsanto); Javier León (Premio Armando Reverón); Antonio Ugarte (Premio AICA); y reconocimientos a: María Elena Álvarez, Pepe López, Augusto Marcano y Adán Zarate, artistas todos reconocidos en el medio artístico venezolano con obras de trascendencia y solidez.