Este año se cumple el 50 aniversario de la Colección Conde de Lagunillas, una de las más importantes de su tipo en América, que pertenece a los fondos del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana. Las piezas fueron reunidas por el coleccionista cubano Joaquín Gumá Herrera, Conde de Lagunillas, quien decidió donarlas al Museo en 1956. En ella se reúnen alrededor de 600 exponentes de las tres principales culturas de la antigüedad: Egipto, Grecia y Roma Para homenajear a la colección y al coleccionista, y por cumplirse el quinto aniversario de la reapertura del Museo, después de una gran reparación, la institución convocó a un coloquio que se celebrará los días 17, 18 y 19 de julio en el teatro del edificio de arte cubano. Los análisis se centrarán en temas referidos a la colección y a otros afines a la arqueología de la antigüedad, o al estudio de piezas específicas, focalizando en aspectos como la conservación, la restauración, la museografía, resultados investigativos, así como la promoción sobre esta esfera específica. Hasta el mes de septiembre se realizarán múltiples actividades como parte de las celebraciones, que incluyen comentarios mensuales sobre obras relevantes, exposición de libros, fotos y documentos del coleccionista, y exposición de pastiches en el mundo de la arqueología.