Con la obra Harp, el artista colombiano Santiago Reyes Villaveces ganó la edición 41 del premio Matteo Olivero, promovido por la ciudad de Saluzzo (Italia) y organizado por la Fondazione Amleto Bertoni con el objetivo de mejorar el territorio a través del arte. El jurado –compuesto por Chrissie Iles, curadora del Whitney Museum of American Art de Nueva York; Nicola Ricciardi, directora artística de OGR Torino; Arturo Demaria, asesor de la Fondazione Amleto Bertoni; Roberto Giordana, subdirector general de la Cassa di Risparmio de Cuneo; y Stefano Raimondi, curador del Premio–, por unanimidad, seleccionó el proyecto Harp de Santiago Reyes Villaveces. El galardonado fue seleccionado entre 41 participantes de todo el mundo; los artistas participantes en esta edición fueron invitados por uno de los asesores internacionales, entre los que se encontraban curadores y directores de instituciones internacionales. A Santiago Reyes Villaveces lo invitó Eugenio Viola (curador del MAMBO, Bogotá). El tema para la versión 41 del premio fue el "Origen", entendido como el primer artefacto, la causa fundamental, la matriz. Tema que Santiago Reyes Villaveces utilizó para reinterpretar el espacio de la sacristía de la antigua iglesia jesuita de Sant'Ignazio (1725), también en Saluzzo, y convertirlo en una gran caja de resonancia. Harp consiste en la deconstrucción, mediante una estructura elíptica con dos puntos focales, de un arpa tradicional de Tópaga (Boyacá), instalada entre los cajones abiertos, las ventanas y la estructura física de la sacristía. La obra se completa con la interpretación de este nuevo instrumento, no con el contacto con las cuerdas, sino con la vibración de las voces del coro local de la ciudad. Para lograr esto, el artista contó con la colaboración del compositor Nicolás Jaramillo y el musicólogo Daniel Vélez. Harp estará expuesta hasta septiembre de 2019, en el marco de "START/storia e arte a Saluzzo", festival dedicado al arte en todas sus formas en Saluzzo, en la sacristía, que ahora sirve como archivo del palacio de gobierno de la ciudad. Esta instalación no descompone únicamente el instrumento, sino que se convierte en un arpa de arco múltiple, un flujo de frecuencias históricas y arquitectónicas que tienen como objetivo desestabilizar la historia del "Origen". Reyes retoma el poder evangelizador de la música, particularmente del uso del arpa, por los jesuitas durante la expansión del Nuevo Reino de Granada, alrededor de 1725. Con su obra, Reyes devuelve a su hogar el arpa y toda la carga de la conquista cultural europea a América, pero la devuelve desarmada, profanada.