El argentino Martín Blaszko (Berlín, 1920-Buenos Aires, 2011) fue uno de los mayores exponentes de la abstracción geométrica en América latina y participó en el lanzamiento del grupo Madí en Buenos Aires. En 1945, en un encuentro artístico en la casa de la fotógrafa Grete Stern, "descubrí esos cuadros fríos y calculados, sin curvas sólo con rectas, que me produjeron una impresión impactante. Me quedé fascinado por la lógica y la serenidad de esas obras. Fue así como conocí el trabajo de Carmelo Arden Quin" (en Arte Abstracto Argentino. Conferencias, Fundación Proa).
Su última muestra fue desplegada en Malba-Fundación Costantini en 2010. Síntesis de una trayectoria, Esculturas para el espacio público reunió obras de los años '40 hasta la actualidad en bronce y en aluminio pintado; concebidas, precisamente, para el espacio público. Desde que llegó a la Argentina en 1939 (con el estallido de la Segunda Guerra Mundial), se preocupó por el entorno público y sus contenidos emocionales que, decía, tienen que provocar en el habitante la identificación con su ciudad, dándole la sensación de estar integrado a la comunidad. Sin embargo, aún cuando su obra fue tempranamente reconocida -premiado en 1952 por el Institute of Contemporary Art (Londres) por su proyecto Monumento al prisionero político desconocido, exhibido en Tate Gallery- y estaba interesado en "enriquecer visualmente las perspectivas de nuestra ciudad", sólo una de sus obras ha sido situada en un espacio público en 1991, en el Museo Hakone de Japón. "Siempre pensé la escultura para ser emplazada en el espacio público. Cuando dibujo, ya estoy pensando en su relación en lo público".
Durante su larga vida tuvo tiempo de disentir con la teoría Madí, que había ayudado a lanzar y difundir. En los años '40 comenzó "a pintar muchos cuadros dentro de la teoría Madí, con marco recortado y evitando todo resabio romántico, improvisado y aparentemente arbitrario. Entonces, creía que la creación artística era fundamentalmente un producto racional, pero hoy estoy totalmente en desacuerdo con ese concepto. (…) Uno expresa lo que tiene adentro y uno hace lo que puede. Llegué a esta conclusión después de cincuenta años", dijo en 2003, con notable pasión y valentía a propósito de la muestra "Arte abstracto argentino" en Fundación Proa (Buenos Aires).
Varias veces premiado, representó al país en las bienales de Venecia y San Pablo. Su obra formó parte de la exposición Latin American Artists of the Twentieth Century (1993), organizada por el Museum of Modern Art, MOMA, (Nueva York) y expuesta luego en el Pompidou (París); Museo Ludwig (Colonia); Museo Reina Sofía (Madrid).
