AuctionDecember 20, 2012

Subastas latinoamericanas

Sotheby's abrió la temporada con la que resultaría ser la más exitosa venta de las tres selecciones de arte latinoamericano ofrecidas a los coleccionistas el pasado noviembre en Nueva York.

Dos decididos coleccionistas que hicieron sus ofertas vía telefónica lucharon con ahínco por quedarse con la preciosa Still Life de Amelia Peláez, que llegó a US$314.500 cuando su estimado era US$180.000/220.000. El lote siguiente, el Portocarrero Interior del Cerro, tenía un estimado de US$70.000/90.000 y se vendió por US$134.500.

Pero donde se vio un incremento constante del valor y un interés permanente fue en la parte más contemporánea de la subasta: Una obra de Soto de 1960, La Scie a metaux (la sierra para metales) se había avaluado en US$700.000/900.000 y se vendió por US$1.082.500. Un Cildo Meireles, serie C, con un estimado de US$150.000/200.000, logró elevar estos cálculos a US$230.500, lo que indica que el sector brasileño de obras contemporáneas sigue teniendo fuerza.

En Christie's, un inmaculado Camargo blanco, Relief No. 175, avaluado en US$150.000/200.000, obtuvo un total de US$314.500. Carmen Herrera, la minimalista cubana que ha estado exponiendo con éxito en Londres y ha recibido grandes elogios, vendió su Amarillo dos (de la serie Estructuras) en US$170.500, un nuevo récord para ella; los cálculos eran de US$90.000. Iberé Camargo también alcanzó un nuevo récord cuando su Jogo de carretéis I llegó a la sorprendente cifra de US$422.500, dejando muy atrás los cálculos de US$120.000/180.000. Una hermosa obra de Cildo Meireles construida con reglas de carpintería tenía un precio base de US$120.000/180.000 y se vendió en US$122.500.

También en Christie's, a una de las primeras obras de Adriana Varejao que sin duda le debe mucho a la tradición barroca brasileña, Relicario do braço de São Bento, se le había asignado un valor de US$200.000/300.000 y llegó a US$242.500. Un divertido autorretrato de Vik Muñiz que mostraba su imagen de frente y de espalda se vendió por encima del estimado de US$60.000/80.000 después de que una encarnizada puja fijara el precio en US$98.500. Pero no todo el éxito se debió a las obras brasileñas; a otros sectores les fue igualmente bien. Por ejemplo, a los venezolanos Soto y Cruz Diez les fue muy bien, como de costumbre, y la colombiana Olga de Amaral obtuvo un nuevo récord cuando su Montaña dorada superó los cálculos de US$40.000/60.000 y se vendió en US$103.300. Sin embargo, la tasa de obras que no se vendieron en la subasta nocturna fue mucho más alta en Christie's, debido, quizás, a la lentitud de la sesión o a la confusión que se presentó con la portada del catálogo. En un comienzo, se trataba de una pintura de Rodolfo Morales que luego fue retirada debido a dudas sobre su autenticidad, entonces se imprimió una nueva portada: un excelente Tamayo, Man with Birds, que se vendió a satisfacción en US$338.000 (el estimado era US$300.000/500.000).

En Phillips, que siempre se ha fijado más en las tendencias contemporáneas, en comparación con la perspectiva general más tradicionalista de Christie's y Sotheby's, la subasta fue un rotundo éxito, en especial en la selección de arte brasileño. El precio más alto de la venta le correspondió a Free Continent:Natural Richnesses, 1968-1969, de Antonio Dias, a la que se le había fijado ...

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