Esta mañana, cuando Flor su amiga y galerista ( Rolf ) me llamó a contarme que Graciela había fallecido, sentí un inmenso dolor. Recuerdo que cuando vi su obra por primera vez en la Bienal de São Paulo quedé impresionada por la imagen tan sugestiva, la fuerza y el coraje de la instalación. La imagen fue incluida en el artículo sobre la Bienal que publicamos en la revista y al poco tiempo Graciela se comunicó con nosotros. Desde entonces, cada vez que coincidíamos en una ciudad a donde nos llevaba el arte, hacíamos una pausa para compartir, intercambiar ideas y disfrutar nuestra compañía. La exposición antológica en el Museo de la Universidad de Tres de Febrero Untref (2014), curada por Diana Wechsler, nos permitió comprender a fondo su trabajo. En su obra, la violencia política y social, el exilio y el uso de nuevos medios fueron algunas de las características que la destacaron. Amiga, artista, benefactora, será recordada con inmenso cariño.
