La pintora y escultora Elma Pignalosa (Bogotá, 1945 - 2014) fue una importante artista colombiana, que exaltó en su trabajo pictórico y escultórico el paisaje, la figura humana y el bodegón, temas siempre presentes en la historia del arte; pero en su caso fueron el resultado de una continua y permanente investigación en torno al color y la luz, a la forma y a una nueva interpretación del espacio y la materia. Como lo manifestó en varias ocasiones y en cada uno de sus procesos creativos, la artista experimentó con distintas tendencias y desarrolló diversas posturas, en las cuales exaltó con su libertad creativa nexos con el arte contemporáneo, buscando no encasillarse con ninguna escuela o tendencia. Siempre estuvo interesada en asumir nuevos retos y reivindicar sus representaciones artísticas con su particular identidad, motivada por su fuerza interna. Combinaba libremente técnicas y recursos, constantemente reinventándose para lograr propuestas innovadoras y creaba contundentes figuras provenientes de su memoria o escenas fantásticas, resultado de la evolución de su propio trabajo y sólida formación. Sensible y equilibrada, en numerosas ocasiones encontró en la pintura su canal de expresión, a veces preocupada por los daños causados por el hombre a la naturaleza; en otros, con juegos de luces y tonos, plasmó objetos reconocibles los cuales fueron tan solo un pretexto para expresar sus vivencias y formulaciones artísticas. Su particular sentido estético fue igualmente válido en sus piezas tridimensionales, realizadas en variados soportes que incluyen piezas de mediano y gran formato, algunas monumentales que figuran en importantes espacios públicos del país, como la Universidad de La Sabana en Bogotá, la Plaza de Valledupar y el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo de Santa Marta, entre otros. En sus dibujos, el trazo libre de líneas sueltas o entrelazadas jugó un papel dominante en su repertorio visual; algunos rítmicamente móviles, otras asociaciones ligadas a estructuras reconocibles, pero fantasiosas, como lógica consecuencia de su actitud expresiva, donde se reconoce su talento creativo. Elma Pignalosa estudió arte inicialmente en la Universidad de Los Andes, bajo la dirección del escultor Edgar Negret, que posteriormente continúo en la Academia de Bellas Artes de Roma (Italia), donde obtuvo el título de Maestra en Bellas Artes, con especialización en escultura. Completó cinco décadas trabajando tanto en pintura como en escultura, pues en ambas se expresó con igual talento y facilidad y ha sido considerada "una de las más importantes fundidoras de Latinoamérica"…palabras que la artista Marina Núñez del Prado destacó durante una exposición celebrada en 1989, en la Galería Kimberly, de Washington. El reconocido crítico de arte italiano Attilio Freschi, estudioso de su obra inicial dijo… "La pintora y escultora colombiana Elma Pignalosa está dotada de excepcional fantasía creadora y se expresa con igual seguridad en los dos campos del arte". Desde los años 60 su presencia en el arte nacional fue constante, pues exhibió ininterrumpidamente y participó en cerca de 400 exposiciones individuales y colectivas en importantes galerías y museos del mundo, entre estos en Praga, Roma, París, Buenos Aires, Miami, Washington y Madrid. En 1993 participó representando a Colombia, en la Bienal del Chaco (Argentina); en el 2001 en la Trienal de Toyamura (Japón) y...