La Fundación Iberê Camargo abrió el 19 de noviembre de 2014 una exposición especial para conmemorar el centenário de este artista. Com curaduría triple de los críticos de arte Agnaldo Farias, Icleia Cattani y Jacques Leenhardt, la muestra se llamó Iberê Camargo: Siglo XXI, y reunió 33 pinturas, seis grabados y treinta dibujos de Iberê, que fueron puestos a dialogar com la obra de 19 artistas contemporâneos convidados. En total, se expusieron 92 trabajos con la idea de demostrar tensiones o aproximaciones entre las pinturas, grabados y dibujos del artista homenageado y la producción de artistas de diferentes generaciones y lenguajes. Construyeron este diálogo:Ângelo Venosa, Arthur Lescher, Carlos Fajardo, Carmela Gross, Cia. De Foto, Daniel Acosta, Edith Derdyk, Eduardo Frota, Eduardo Haesbaert, Fabio Miguez, Francisco Kingler, Gil Vicente, Jarbas Lopes, José Bechara, José Rufino, Karin Lambrecht, Lenir de Miranda, Regina Silveira e Rodrigo Andrade. El resultado, dice Agnaldo Farias, se potenció por el magnífico espacio del museo, obra prima de Álvaro Siza. El curador nos llama la atención hacia los encuentros inesperados que tuvieron lugar: "vecindades sorprendentes no obstante el choque de lenguajes, puesto que en cuanto Iberê Camargo fue sobre todo un pintor, varios de sus colegas de exposición practican lenguajes muy diversos". Escultura, instalación, fotografia estaban en la exposición. El espacio del edificio, construido con proyecto del arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira para abrigar en un museo la obra de Iberê Camargo, se transformó así, en un espacio de celebración del arte. En lo que respecta a la selección de las obras de Iberê para la muestra, el criterio fue focalizar la producción moderna del artista, esto es, exhibir obras situadas entre 1950 y los años 1980. Observa la curadora Icleia Cattani que fue el contexto moderno el que definió su modo de elaboración, sus temáticas, formas y problemáticas. Simultáneamente, dice ella, el artista enfocó hacia el futuro, y con la generación de ese futuro se quiso proyectar un diálogo - artistas contemporáneos que traen otras visiones del mundo y del arte. Así, el escenario se constituyó en oportunidad para mostrar la actualidad de la obra de Iberê Camargo. Se destacaron del cotejo con los 19 artistas, observa, asuntos vinculados con "el orden y el movimiento, las sombras y la muerte como motores de creación de trabajos muy diversos entre sí". El crítico Jacques Leenhardt hace notar que la curaduría prefirió no realizar una retrospectiva en la que se suman diferentes momentos, sino construir una visión proyectiva de la obra de Iberê. Se prefirió "enfocar sobre el trabajo que realizó a partir de la aparición del tema del carretel, es decir entre los años 1950 y el final potente y misterioso de los años 1980". Así, dice Leenhardt, "la dimensión trágica de su trabajo pictórico, muy singular en el contexto brasilero, se define como un eje importante de la lectura de su obra, en donde aparece una energía sisifiana, típica de su compromiso artístico". Al evento asistieron, además de las artes plásticas, también la literatura, danza, cinema, en diálogo con la exposición. Se realizaron performances y un seminario para debatir la producción del artista. Además se preparó un proyecto educativo especial para la ocasión. La exposi...